Nos dice La Nación que si bien aún faltan pasos burocráticos, institucionales y precisiones con respecto a su aplicación, desde el 1° de febrero los consumidores del servicio eléctrico deberán pagar más de un 350% más por la energía que consumen. Ese incremento se utilizará para reducir susantialmente los subsidios del Estado hacia el sector, pero no contempla ajustes de tarifas en los servicios de transporte y distribución (en la zona metropolitana es una tarea a cargo de Edenor y de Edesur), por lo que es probable que las subas sean aún mayores.


Fuente José Rubén Sentis