Nunca lo vas a entender

Nos acostamos a las 3, arrancamos a las 4.30. Gaby -El Gallina- que sólo tiene lo riverplatense al respecto, Lucía -Pollo-, que de mojado la nada misma, y Jorge -el jubilado oriental- que pechea en su regreso con la remera de “La Campora” y quien escribe el relato, el nuestro, el propio. Armamos las carpas, la atmósfera parrillera, la consola, el 4G, las columnas, la alegría: ya venía. En el atrio de lesa humanidad: la iglesia catedral castrense Stella Maris. Ahí en la reja del horror. En la baba del Partido Judicial. En el frenesí del panclarinismo. En Comodoro Py, donde los leguleyos erectan su infamia. Cumbia y Solari. Tamara, Julian, Julian A. (siempre rodilla en tierra el tipo), Natalia, Franquito, Rocío y todos los compañeros. Llegó Juan con la pasión única de esa mística que nunca vas a entender. Llegó Ramón. Oculta y Cildañes. Arrancamos la transmisión, nos traían café, panes, chipá, facturas, abrazos, gracias y amor. Llegaron los compañeros, bajo la lluvia, bajo la carpa, sobre la mesa, sobre la esperanza, sobre el hecho maldito del país burgués. Hicimos la misa pagana en los cimientos de Comodoro Py, en el living del partido judicial. Pegaditos a la 31 y sus bices. Ahí erguida morocha, latinoamericana y peronista. Y chavista, y cristinista, gritona y mixtureada por cuatro generaciones y amorosa siempre, muy siempre. Ahora cacarean los nietos del ´55, los hijos del ´76. Su odio tan Cristo Rey, tan fusiladora. Tan Clarín, tan Bartolito, tan la puta oligarquía. Nosotros con la Patria de Villa Manuelita y Carlos Mujica. De Paternal a Maternal. Las viejas en su bondi abrazando a Ella. De Cildañes a Oculta. De Usuhaia a la Quiaca. Banderas rojas, banderas negras, las orgas, los de a pie, el anarco peronismo tan argento, orgánicos e inorgánicos, todos, toditos. Hicimos radio para la Victoria, ¿para que más?. Y así pasaron: Chino Zannini, Agustin Rossi, Sergio Urribarri, Juan Cabandié, Julián Álvarez, Ale Pitu Salvatierra, Ricardo Forster, Carlos Tomada, Lorena Pokoik, El Profe Romero y Gabriela Alegre.

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Lloramos, emocionamos, reímos y latimos con CFK. Todas y todos. Así pasó nuestro 17 de octubre, en abril 13. Así pasó nuestro 17 de noviembre. Nos atravesó la mística de la patria de la primavera. La foto, es un homenaje a la esperanza, deseos y latidos de esos pasajeros libertarios: “ Un amor real, es cómo dormir y estar despierto”. De esa pasión, que vibra cuando la plaza brama. Con amor. Con revolución. En Frecuencia Militante. Mojamos las patas en la fuente. Abrazamos a CFK. No sale 500 pesito, no tiene precio. De regreso: Pollo, El Gallina, Jorge y Hache, con ese indescriptible punto de placer. Nunca lo vas a entender.

Hache.

Late Paternal