Antes de que se cumpla un año del bombardeo a la Plaza de Mayo por la Aviación Argentina, donde fueron asesinados muchísimos civiles, se dieron los acontecimientos conocidos como los Fusilamientos de Leon Suárez.

La “Revolución Libertadora” había triunfado y derrocado al gobierno democrático de Juan Domingo Perón. Tal como relata la historiadora Teresa Eggers Brass, “muchos resistentes centraron su actividad en la búsqueda de figuras militares peronistas que quisiesen dirigir un golpe contra “La Libertadora”.

Fue el 9 de junio de 1956 cuando “se levantó el general Valle, apoyado por el general Raúl Tanco y oficialidad del Ejército. Pero no eran suficientes, y actuaron desconectados de las masas populares y de Perón.”

Este intento contrarrevolucionario fracasó “con la represión sangrienta del contraamirante Rojas -Aramburu no estaba en Buenos Aires en ese momento- y se dictaron los decretos que establecían la ley marcial y los juicios sumarísimos para quienes “alteraran el orden” o se resistieran a las órdenes policiales.”

A pesar de que se le aseguró al general Valle que “si se entregaba no correría sangre”, se procedió a los fusilamientos de militares y civiles, descriptos en el libro Operación Masacre de Rodolfo Walsh  y  Mártires y Verdugos de Salvador Ferla.

Aramburu y Rojas conformaron la dupla de la muerte que firmó ese decreto Ley que se encontraba fuera de todo marco legal y de esta manera un grupo de civiles fueron asesinados en los basurales de José León Suárez, sin más formalidad que la orden emanada del jefe de Policía de la provincia de Buenos Aires, teniente coronel Desiderio Fernández Suárez.

Los fusilados fueron Carlos Alberto Lizaso, estudiante; Nicolás Carranza y Francisco Garibotti, ferroviario; Mario Brión, empleado de comercio y Vicente Damián Rodriguez, obrero portuario. Ellos resultaron muertos en los basurales. Otros, como Julio Troxler, lograron fugarse en medio de la neblina del amanecer de ese 10 de junio.

Ese mismo día, simulando un fusilamiento, fuero asesinados en Lanús el teniente coronel José Albino Irigoyen, el capitán Jorge Miguel Costales y los civiles Dante Hipólito Lugo, Clemente Braulio Ros, Norberto Ros y Osvaldo Alberto Albedro. Durante la represión en La Plata, pagaron con sus vidas los civiles Carlos Irigoyen, Ramón R. Videla y Rolando Zanetti.

La investigación periodística realizada por Salvador Ferla y publicada en 1964 fue utilizada por quienes detuvieron y ajusticiaron al general Aramburu en 1970 para fundamentar su accionar.

Por último  y para completar esta brevísima reseña, cabe mencionar que Carlos Livraga, sobreviviente de los fusilamientos de José León Suárez y uno de los que con su testimonio permitió la reconstrucción de los hechos, fue recibido en la Casa Rosada por el presidente Néstor Kirchner en el año 2007.