Tras el anuncio del acuerdo con holdouts, consultamos a Alejandro Robba, economista y docente, para analizar las claves del entendimiento que pone fin a la disputa por la deuda en default.

“Es un acuerdo ampliamente beneficioso para los fondos buitres, la demanda original eran de US$1300 o 1400 millones, y se termina pagando US$15.000 millones, con lo cual echa por tierra eso de que el gobierno anterior no se cerraba el acuerdo con los buitres porque no quería. Con US$15.000 millones hubiera cerrado el acuerdo cualquiera. No es que es un mal acuerdo sino que se le está entregando casi todo lo que ellos pedían”, fustigó el economista.

Robba aclaró que el convenio implicará la emisión de bonos para cubrir esos US$15.000 millones, una cifra que el país hace tiempo no emite en tal cantidad.

Es un nuevo festival de bonos que ya vivimos en Argentina en los ´80 y ´90, y abre la puerta giratoria de los dólares, van a ir a reservas, y si no los tenés para invertirlos en obras de infraestructura o algún emprendimiento que mejore competitividad o dé empleo a los argentinos, es posible que la fuga de capitales comience de nuevo”, dijo en Radio del Plata.

“Esto es entrar en una borrachera de endeudamiento, que ya vivimos en varias oportunidades”, remarcó.

Para Robba está claro que no están llegando inversiones en el nivel que el Gobierno había prometido y prueba de ello fue la licitación desierta de bonos del Tesoro, dada tiempo atrás.

“Si no tenés un mercado interno pujante, y plan de infraestructura de largo plazo no van a venir inversiones”, indicó.
“Es una desesperación del gobierno de cerrar o tener una victoria en lo económico a cualquier costo, el costo el endeudamiento para los argentinos a mediano y largo plazo”, finalizó.

Audio de la entrevista

Fuente Gustavo Sylvestre