La nota de la sección “Tomemos al lector por un pelotudo al que le podemos decir cualquier cosa y se la traga” de hoy es ésta de Clarín; en la que nos cuentan que Macri quiere sacar las vallas de la Plaza de Mayo para que quede igual que antes del 2001, pero desde el área de Seguridad no lo dejan.

Allí leemos: “Mauricio Macri se entusiasmó con volver a habilitar la libre circulación de la histórica Plaza. Por eso, antes de que asumiera, uno de sus más estrechos colaboradores consultó a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich un plan para quitar el vallado. El Presidente por ahora deberá esperar.En el Ministerio de Seguridad confirmaron que el deseo presidencial se topó con varios escollos. El primero fue el proceso de traspaso de los 21 mil agentes de la Policía Federal a la Ciudad. 

Sin embargo, el proceso y el convenio entre la Federal y la Metropolitana parece una formalidad al lado de una preocupación mayor: las marchas opositoras. Por las hipótesis de conflicto para el día de la asunción y las marchas posteriores de agrupaciones kirchneristas no se animaron a avanzar. Por el contrario, la seguridad se reforzó con agentes y carros hidrantes.

Los accesos por Rivadavia y Hipólito Yrigoyen se cerraron durante algunas marchas de mayor convocatoria como la de apoyo a Víctor Hugo Morales o como la de escasa concurrencia del último viernes. En el Gobierno imaginan el primer semestre del año como el más complejo de la gestión. La inflación, las paritarias y el pago a los “fondos buitre” son condimentos que permiten imaginar un escenario convulsionado. ¿Se animarán entonces a quitar el vallado? “Es nuestro objetivo, pero no hay tiempos”, sentenciaron en Seguridad.” (las negritas son nuestras)

Si nos atenemos estrictamente a lo que cuenta en la nota el periodista de Clarín, el presidente sería una especie de insensato que vive en una realidad alternativa, y desconoce por completo el descontento social que van generando algunas de las medidas de su gobierno, o el que pueden generar otras. Y la sensatez estaría en la órbita del Ministerio de Seguridad (¿una nota sponsoreada por Pato Bullrich?)

Permítasenos dudar de la seriedad del artículo, y de las “buenísimas” intenciones del presidente Mau, cuando su gobierno y el de sus gobernadores (Vidal y Gerardo Morales por ejemplo) vienen repartiendo palazos, balas de goma, denuncias penales y calabozos para los que protestan; desoyendo la indicación presidencial de “recibir con alegría” los despidos, o la pérdida de derechos.  

A menos que esté pensando en suicidarse o en que le fisuren todas las costillas al mismo tiempo, no parece muy creíble que Macri quiera sacar el vallado de la Plaza de Mayo.

Fuente: NestorNautas