El primer ministro belga, Charles Michel, confirmó que la explosión que dejó 13 muertos en el aeropuerto de la capital de Bélgica fue producto de un atacante suicida, mientras que aún se analiza los hechos en el metro de Maelbeek, donde hasta ahora se contabilizaron al menos 20 muertos y 106 heridos.

Según el alcalde de la ciudad, Yvan Mayeur, la situación en el metro es “caótica”, con un “trabajo importante para identificar las víctimas”. Todo el transporte público en Bruselas fue suspendido y las principales estaciones de trenes evacuadas.

En el aeropuerto internacional de Bruselas hubo dos explosiones, una de ellas “probablemente provocada por un kamikaze” en la zona de salidas. Más tarde, miembros del servicio de desminado del Ejército belga halló una tercera bomba que no estalló.

En tanto, un paquete sospechoso fue neutralizado a primera hora de la tarde cerca del campus de la Vrije Univesiteit (VUB, universidad de lengua holandesa) en Bruselas, según la agencia de prensa Belga.

Michel, por su parte, se manifestó “preocupado” por la posibilidad de nuevos atentados en territorio nacional, mientras que las fuerzas de seguridad aumentaron las precauciones en numerosos lugares y también se ordenó el refuerzo de los controles fronterizos.

Fueron “atentados ciegos, violentos y cobardes. Temíamos un atentado terrorista y sucedió”, dijo en una conferencia de prensa en la que pidió a la población “tranquilidad y solidaridad”.

Las explosiones se producen tras la detención el viernes en Bruselas de Saleh Abdeslam, principal sospechoso de los ataques terroristas que dejaron 130 muertos en París, en noviembre del año pasado, tras cuatro meses de fuga.

Fuente Página 12 Últimas Noticias