Ayer cerca de las 19, el interno 26 de la Línea 110 recibió un piedrazo en una de las puertas de descenso de pasajeros mientras giraba en la intersección de ambas calles. Afortunadamente, no hubo que lamentar heridos.

En un principio, el conductor -identificado como Matías- creyó que se había tratado de un impacto de bala proveniente de la Plaza Boyacá y radicó la denuncia policial. Por tal motivo, los choferes de la línea habían decidido llevar adelante un paro. No obstante, los resultados de las pericias ordenadas por intervención de la Comisaría 41 indicaron que se trató de una piedra por lo que se decidió levantar la medida de fuerza.