“Nunca dijeron que iban a detener las obras, pero sí que no había dinero para hacerlas”, precisó Rubén Quintana, uno de los exdirectivos de Nucleoeléctrica, en diálogo con Radio Del Plata sobre el virtual freno a las obras para Atucha III y IV, y el despido de 2.400 empleados y operarios.

“No nos han dicho que se suspendía el proyecto, lo que pasa es que uno tiene un presupuesto muy bajo que fue aprobado por el gobierno anterior, pero todos los años pasaba lo mismo, se aprobaba un presupuesto determinado y durante el año se iba reacomodando la partida y siempre obteníamos todo. Al no tener la partida reglamentaria dentro del presupuesto, se caen los acuerdos y los contratos al 31 de marzo”, indicó.

Quintana remarcó la importancia de las obras realizadas en los últimos años, y aclaró que el funcionamiento de las 3 centrales (Atucha I y II, y Embalse Río Tercero) implican un aporte energético del 7% al sistema interconectado.

Por estas horas, la central de Embalse ingresa en un proceso de reparación para extender su vida productiva, lapso que durará al menos 2 años y medio.

Sobre la puesta en marcha de Atucha II, remarcó que “hemos hecho un trabajo casi desde la nada, porque los arquitectos e ingenieros de la central que eran alemanes, abandonaron el proyecto”. “Es la más grande del mundo en volumen, y muy complicada y nosotros lo hicimos solos”, expresó.

Por último habló de su salida del proyecto: “Durante 4 meses hemos establecido pautas, solicitudes, presupuestos, y no vimos una caracterización de todo lo que se estaba haciendo. Fue algo práctico y que se tenía que dar. Decidimos renunciar y así fue”, dijo y aclaró que “nuestra renuncia hace que el Gobierno quede con manos libres como para hacer cosas. Tengo toda la esperanza que se hagan”.

Audio de la entrevista

Lunes 21 de marzo de 2016

Fuente Gustavo Sylvestre