La experiencia de los últimos años es contundente, la nula inversión de las empresas de energía eléctrica provocaron todos los veranos los cortes de luz en la zona metropolitana de Buenos Aires.
El Gobierno admite que esa historia se repetirá en diciembre y en enero. El plan del Gobierno para amortiguar los problemas potenciales y contener el mal humor de los usuarios, que suele traducirse en cacerolazos y cortes de calles, consiste simplemente en el mantenimiento de las turbinas en uso y la instalación de equipos de emergencia.

El ENRE (el ente que regula al sector), le suplicó a Edenor y Edesur que lleguen a diciembre sin cables quemados en su red de distribución. Algo muy difícil de conseguir, si tomamos como ejemplo el día de  ayer a las 20, con temperaturas mucho menores a las que se esperan para el verano, había 6711 usuarios sin suministro en la zona de Edenor y 20.693 en la de Edesur.

LatePaternal