NML Capital y Aurelius, dos de los fondos que en 2012 lograron una sentencia favorable del juez Thomas Griesa para cobrar una deuda que hoy asciende a 1750 millones de dólares, expresaron su rechazo a la oferta argentina de pagar con una quita cercana al 30 por ciento. Aunque dijeron estar “animados” por el deseo del gobierno de Mauricio Macri de resolver el litigio, pidieron a Griesa que no acceda a levantar las órdenes que frenan el pago de bonos reestructurados.

Los fondos que rechazaron la oferta de la Argentina para saldar el multimillonario juicio por deuda en default pidieron el jueves al juez de Nueva York que no adopte una moción a favor del retorno argentino a los mercados. En una carta de 36 páginas firmada por el abogado Robert Cohen del fondo buitre NML Capital, los querellantes indican al juez federal Thomas Griesa que “debe negar la moción de Argentina para cancelar sus órdenes en este momento crítico del litigio”.

“Hay, finalmente, una perspectiva razonable de alcanzar un solución equitativa de esta disputa global sin precedentes. Pero las negociaciones sólo comenzaron este mes y están en marcha”, afirma la misiva, que justifica el rechazo para “poder continuar en estos esfuerzos nacientes pero sinceros”.

El gobierno argentino pidió el 11 de febrero a Griesa que levante la orden la orden del “pari passu” o tratamiento equitativo a favor de esos fondos, de modo de poder avanzar con su oferta para resolver el litigio por títulos en default desde 2001. El gobierno de Mauricio Macri presentó el pasado 5 de febrero una propuesta para pagar 6500 millones de dólares, sobre un total de 9000 millones, a los fondos especulativos y otros acreedores para poner fin al multimillonario juicio.

Dos de los seis principales fondos buitre que ganaron el juicio en Nueva York aceptaron esa oferta, aunque los dos más duros, NML Capital y Aurelius, que en 2012 lograron una sentencia favorable para cobrar una deuda que hoy asciende a 1750 millones de dólares, la rechazaron.

En julio de 2014, Griesa congeló un pago de 539 millones de dólares en Nueva York a los bonistas que habían adherido a los canjes de 2005 y 2010, lo que provocó un “default parcial” de la Argentina. Esas reestructuraciones, rechazadas por los fondos buitres y otros querellantes, fueron aceptadas en su momento por el 93 por ciento de los acreedores e incluyeron importantes quitas.

Fuente Página 12 Últimas Noticias