Pedro Biscay, director del BCRA, habló en Radio del Plata sobre el cierre de la oficina de Derechos Humanos del organismo y del despido de un total de 47 empleados de distintas áreas.

“El argumento que dio lugar a la disolución fue la falta de tareas específicas del área. En febrero fueron despedidos, y están montando una actividad de reclamo por su reincorporación desde hace 2 meses con un acampe”, explicó Biscay, sobre las cesantías.

Sobre el impacto que tiene el cierre de la oficina de Derechos Humanos en el Banco Central, consideró que esto provoca un hecho de “gravedad institucional”, porque la oficina no sólo colaboraba con la Justicia “en investigaciones sobre delitos de Lesa Humanidad”, sino que “generaba mecanismos permanentes de capacitación en el sistema financiero para lograr que el funcionamiento de las finanzas sea acorde con los principios de la democracia y los DDHH”.

“La oficina cumplía una rol clave en la investigación del vaciamiento de bancos ocurridos durante los ´80 al amparo no solamente de la dictadura sino también por un dispositivo legal que fue la ley de entidades financieras, que todavía está vigente. Y que tuvo como principales hechos el vaciamiento del Banco de Italia, y el del Banco Los Andes, entre otro, que implicaron un déficit de US$6.000 millones para la Argentina”, comentó Biscay.

Biscay apuntó contra la gestión de Cambiemos por la direccionalidad de las cesantías dentro del BCRA: “Se cerró la oficina de DDHH, la inspección de cuevas financieras, y el área de protección de usuarios financieros, todas que tenían que ver con los derechos de la ciudadanía frente a potenciales abusos de bancos y entidades financieras. Esto marca cómo comprenden la gobernanza del BCRA”.

La marcha de la economía

Consultado en Mañana Sylvestre, Biscay calificó como “malo” al panorama económica del país, y embistió contra las altas tasas de interés que hoy paga el circuito financiero.

“Tener una tasa de interés del 38% provoca consecuencias muy graves, porque no es bueno para la economía y para el mercado. Hoy un crédito personal tiene tasas que están arriba del 50% y que pueden llegar en el caso de los proveedores no financieros de crédito al 180%”, sostuvo.

“Esto atenta contra el consumo y contra el funcionamiento del mercado interno y es preocupante en un contexto de recesión”, agregó.
Por otra parte, aseguró que los bancos están rompiendo la cadena de créditos productivos al “tomar dinero y colocarlo colocarlo en Lebacs”, destruyendo “el normal funcionamiento de la intermediación en Argentina y esto es preocupante”.

Por último, alertó sobre los altos niveles de inflación, sobre los que pronosticó una posible suba para los próximos meses.

Audio de la entrevista

Lunes 21 de marzo de 2016

Fuente Gustavo Sylvestre