En una cancha de Racing colmada, Cristina Fernández de Kirchner encabezó el acto central de campaña de Unidad Ciudadana. Con un discurso cargado de definiciones políticas y dirigido a múltiples destinatarios -el gobierno nacional, el kirchnerismo puro, el peronismo no alineado, votantes de Cambiemos desencantados y electores independientes-, la primera candidata a senadora buscó interpelar a amplios sectores de la sociedad de cara a los comicios del próximo domingo.

A partir de las primeras horas de la mañana y bajo un sol radiante, la militancia organizada y movilizada desde distintos puntos del país se concentró en Barracas y en la Estación Sarandí para completar caminando el último tramo hasta llegar al Estadio Presidente Perón, donde cerca de cien mil almas se congregarían para escuchar con atención las palabras de la ex Presidenta. En el trayecto, se fueron sumando muchos ciudadanos “de a pie”, en familia, con amigos o en soledad, engrosando aún más las nutridas columnas que eran saludadas desde balcones y ventanas.

Luego de una espera amenizada por números musicales, cerca de las 16.30 los candidatos que integran la lista de la principal fuerza opositora en la Provincia de Buenos Aires comenzaron a ubicarse en el escenario montado detrás de uno de los arcos del Cilindro de Avellaneda. Los encargados de abrir el acto fueron en primer término Fernanda Vallejos, primera candidata a diputada, y luego Jorge Taiana, segundo candidato a senador. Ambos cargaron con munición gruesa contra el gobierno de Mauricio Macri y se mostraron esperanzados en repetir el 22 de octubre el triunfo obtenido el 13 de agosto en las PASO.

A continuación, llegaría el momento más esperado de una extensa jornada. Cristina recorrió la pasarela desde el escenario hasta llegar a la tarima principal dispuesta a la altura del círculo central, con un guiño cómplice hacia la multitud presente al decir “Hoy es un día…” y extendiendo el micrófono para recibir como única respuesta: “¡Peronista!”. Luego llegaría la referencia obligada en la antesala al 17 de octubre: “La lealtad es comprometerse ante un pueblo, decir lo que va a hacer y hacerlo”, en clara alusión también a las promesas de campaña realizadas por Mauricio Macri en 2015.

“Hoy tenemos un gobierno que prometió el oro y el moro. Pobreza Cero, que no habría tarifazos, que ningún trabajador pagaría impuesto a las ganacias, que todo lo bueno se iba a respetar, y que sólo se mejoraría lo que estaba mal. Y hoy después de veinte meses de gobierno podemos comprobar que la única lealtad de Macri es a los grupos concentrados de la economía: a las mineras, a los fondos buitres, a sus familias, a sus amigos, a sus socios, a Edenor, a Edesur” profundizó la ex mandataria, al tiempo que disparó: “Basta ya, Macri, con tanta malaria para el pueblo”.

Como en sus últimas apariciones públicas, Cristina volvió a bregar por la unidad del peronismo, bajo la premisa de que la lista que ella encabeza es la única con posibilidades reales de hacerle frente al oficialismo en las urnas. En este sentido, expresó: “Si Perón y Evita estuvieran aquí ¿A quién votarían? Evita a Cristina y Perón a Taiana. Y los dos juntos, a Unidad Ciudadana”.

Pero la principal estrategia argumentativa de CFK a lo largo de su alocución giró en torno a la interpelación del electorado independiente y de los votantes arrepentidos de Cambiemos, en función de sus necesidades e intereses, de acuerdo a los diferentes colectivos de identificación y pertenencia. En este punto, se destacan algunas definiciones puestas de manifiesto mediante el uso de la segunda persona:

Si sos joven, si no conseguís laburo, estás podrido de que te paren porque no les gusta tu cara, tu vestimenta o lo que pensás. Si no te gusta vivir en un país donde un pibe desaparece y nadie se hace cargo  de dónde está Santiago Maldonado.

Si sos madre o padre, tenés que pensar que este endeudamiento de hoy lo van a pagar tus hijos.

Si sos mujer y luchás contra la violencia de género, no votés desigualdad.

Si sos trabajador, no votes precarización laboral.

Si sos comerciante, no votes tarifazo.

Si sos jubilado, no votes recortes.

Si amás a la Argentina y ves lo que están haciendo con el petróleo, las Malvinas y la deuda y con tantas cosas, no votes ajuste.

Finalmente, Cristina apeló a la conciencia y al compromiso militante de la concurrencia, dejando en claro cuál es la tarea que deben llevar adelante quienes apoyan su proyecto político en estos pocos días que restan para la elección, y le encomendó: “Cada uno de ustedes debe convencer a dos que nos nos votaron, no por nosotros, por la Argentina”.

Más allá de los resultados del próximo domingo, el acto de ayer en Racing fue una muestra cabal de que el kirchnerismo aún goza de muy buena salud y de que el liderazgo de su conductora como principal referente de la oposición está más vivo que nunca.