El análisis de la conflictividad laboral que realiza Tendencias Económicas marca que octubre fue uno de los picos de mayor destrucción del empleo, con epicentro en la actividad frutícola (Alto Valle) y en la industrial. Pero disminuyeron los paros.

La consultora Tendencias Económicas indicó ayer que durante el mes de octubre "los despidos se incrementaron en más de siete veces interanual, sobresaliendo los de la actividad de la construcción, seguidos por los de metalurgia, textil, petróleo, comercio y gastronómicos". El informe estima además un incremento del 150 por ciento anual en las suspensiones "debido a que varias ramas industriales aplicaron este mecanismo para reducir adicionalmente la producción y ajustar los stocks". "La conflictividad laboral registró en octubre un aumento de los despidos y de las suspensiones, pero una disminución de los paros. Los despidos sumaron 5370, arrojando un incremento de casi 63 por ciento anual", sostiene el documento de Tendencias Económicas.

El informe sostiene que esas desvinculaciones estuvieron concentradas en la actividad de la construcción, seguida por la productora de frutas del Alto Valle de Río Negro y en la industria manufacturera, en la rama metalúrgica y, en menor medida, en textiles, plástica, neumáticos, curtiembres y tabaco, entre otras, o fuera de la industria en el comercio, el transporte, supermercados o la exportación de frutas.

"Es un año difícil pero vamos por el camino correcto", lanzó ayer el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, al referirse al deterioro del mundo laboral. Al lanzar su versión de la máxima menemista "estamos mal pero vamos bien", el funcionario consideró que más allá de las "dificultades", el escenario comenzó a revertirse en septiembre y "la construcción se está recuperando".

Ante la incipiente recuperación en la obra pública, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) del Ministerio de Trabajo mostró en septiembre una suba mensual de 0,8 por ciento en los niveles de empleo registrado en la construcción que, según afirman los propios funcionarios de esa cartera, no es suficiente para quebrar en el escenario contractivo observado desde comienzos de año. De hecho, la caída interanual en el sector llega al 7,9 por ciento.

En el revival del fraseo noventista, Triaca no está solo. El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, recurrieron a la misma fórmula para justificar la falta de resultados positivos. "Les agradezco el voto y la confianza, sé que muchos de los que han perdido el trabajo conocen que este era el único camino. Sabemos que es un momento difícil pero vamos en el camino correcto", fue la fórmula elegida por el titular del Palacio de Hacienda a finales de agosto. Por su parte, el responsable de la autoridad monetaria expuso su versión a comienzos de abril: "Es posible que plantear un régimen de metas de inflación implique en lo inmediato mayores dificultades, pero llevará a un esquema más sostenible en el largo plazo".

"El Presidente nos pidió tender la mano a aquellos que más están sufriendo. El primer semestre fue difícil para la construcción y la manufactura industrial, pero esto fue cambiando en septiembre. La construcción se está recuperando", consideró el ministro de Trabajo durante una entrevista con la señal de cable Todo Noticias.

Junto con el incremento en los despidos, el informe de Tendencias Económicas señala que el mes pasado las suspensiones afectaron a 19.766 trabajadores, un aumento del 24,7 por ciento anual. Las ramas industriales que aplicaron este mecanismo fueron la automotriz, textiles, metalúrgica, petróleo, electrodomésticos y alimentos. A su vez, los paros y huelgas alcanzaron a 1,16 millones de trabajadores, una reducción del 45,2 por ciento anual. Las huelgas se originaron mayormente en reclamos de aumentos salariales y tuvieron lugar tanto en el sector público como el privado.

Como sucede desde comienzos de año, la construcción y la industria manufacturera son los sectores que concentran las mayores caídas como consecuencia de la reducción en la inversión, la amputación del rol contracíclico del gasto público, la merma del salario real, la apertura comercial y las menores exportaciones hacia Brasil. Desde la cartera laboral suelen minimizar los datos de Tendencias Económicas por considerar que sobreestiman los despidos, suspensiones y conflictos.

Los datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) hasta agosto muestran que la caída interanual en la cantidad de trabajadores en relación de dependencia se mantiene elevada pero estable: son 92.458 puestos menos, una baja de 1,5 por ciento. En tanto, la comparación contra el mes anterior registró un aumento desestacionalizado de 5130 empleos, un alza del 0,1 por ciento. En los primeros ocho meses del año se perdieron 103.775 puestos formales (de enero a agosto) y desde que asumió Mauricio Macri la merma en el sector privado fue de 124.778 empleados.

Fuente: Página 12