En la noche de ayer se realizaba un asado del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Jujuy cuando la policía, en un inusitado operativo que incluyó a 5 móviles y efectivos pertrechados con escudos, irrumpió en el predio. Cuando el presidente del Centro de Estudiantes, Joaquín Quispe, les explicó que contaban con la autorización correspondiente, se lo llevaron detenido junto a Juan García, otro alumno de primer año.

Ambos fueron golpeados y maltratados por los uniformados, que no pudieron llevarse detenidos a más estudiantes porque éstos corrieron a refugiarse adentro de sus autos, desde donde se comunicaron con Mario Bonillo, decano de la Facutlad. Cuando Bonillo se hizo presente en la Seccional 1ª y le reclamó la orden judicial a la oficial a cargo, ésta le respondió que dicha orden no existía porque los alumnos habían sido detenidos por una contravención.

Este accionar es violatorio de la ley de Educación Superior que, en el título referido a la Autonomía Universitaria, expresa en su artículo 31: “La fuerza pública no puede ingresar en las instituciones universitarias nacionales si no media orden escrita previa y fundada, de un juez competente, o solicitud expresa de la autoridad universitaria legítimamente constituida”.

Los detenidos fueron liberados en la mañana de hoy, aunque un oficial de apellido Zapana le negó al abogado que García estuviese detenido en la seccional y sólo “apareció” recién cuando el letrado se comunicó con el ministro de Seguridad Ekel Meyer.

Lo acontecido anoche constituye una grave violación a los Derechos Humanos más elementales. Una más en la provincia que gobierna Gerardo Morales.