Después de participar en la cumbre climática de la ONU en Nueva York, la presidenta de Brasil consideró que la situación política que se vive en su país hace que pueda ser “el momento” de que el Mercosur haga uso de la Cláusula Democrática para que se garantice la legitimidad de su gobierno y se condene el proceso golpista ratificado luego de la votación del impeachment.

“En Brasil está en curso un golpe, un golpe que ni sé de quién es, entonces me gustaría que el Mercosur y la Unasur mirasen ese proceso”, subrayó la mandataria y aclaró que la idea no es retirar a Brasil del bloque, como también estipula ese mecanismo en caso de golpe, pero si realizar “una evaluación del asunto, como nosotros siempre lo hicimos”.

La cláusula había sido aplicada en 2012, cuando se suspendió a Paraguay tras la destitución del expresidente Fernando Lugo.

Antes de retomar al poder en Brasilia, Rousseff manifestó que confía en las instituciones brasileñas: “Las instituciones son obras humanas. Nosotros tenemos instituciones cada vez más fuertes. Podemos comprometer esas instituciones, pero jamás destruirlas. Comprometerlas sí podemos”, evaluó y concluyó: “Mi mandato es garantizado por 54 millones de votos del pueblo”.

Fuente Página 12 Últimas Noticias