Los Considerandos del DNU ilegítimo de Macri 267/15, por los que disuelve la AFSCA y la AFTIC y acomoda el diseño de la regulación al grupo Clarín-Cablevisión, parten de un paradigma economicista neoliberal: las industrias de medios y telecomunicaciones, inicialmente separadas, tienden a converger porque el avance científico va eliminando las barreras tecnológicas que inicialmente las separaban.
El argumento se posiciona definitivamente a favor de la concentración de medios y servicios de telecomunicaciones en manos de los operadores que gestionen las redes sobre las que ellos se monten. Entienden que el facilitamiento de semejante escala de negocios activará la competencia y de la mano de ello nos acercará como país a la frontera tecnológica, en beneficio de usuarios y consumidores.
La lógica de la Ley 26.522 es decididamente otra: lo importante no es el soporte y la viabilidad del negocio, lo importante es el contenido de la comunicación audiovisual, su circulación libre y plural.
Imperdible para profundizar el tema, el reportaje de Martín Granovsky en Página 12 del 3.1.15 a Diego de Charras, Director de la Carrera de Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales UBA.
En el mismo, aun siendo anterior a la publicación del DNU, le desarma los pretendidos argumentos que el DNU contiene, y contradice el sentido de referencias a normas de derecho comparado que se citan.

Fuente: NestorNautas