A dos años del crimen de Abril y Romina, su grupo de amigas, que  reclama ser parte de la querella, denuncia respuestas arbitrarias y más trabas por parte de la Justicia. Al igual que en el primer aniversario -cuando, a partir de la visibilización del caso, encontraron al femicida Juan José Campos, que estaba prófugo-, convocarán este lunes a las 17 a una concentración con intervenciones artísticas y conferencia de prensa en las puertas del Congreso Nacional.

Por la mañana presentarán ante la Cámara de Casación Penal un petitorio para que le conceda a la tía de las víctimas (Marta Visco) presentar la elevación a juicio y tener así una querella plena de facultades.

Además, el Grupo Justicia por Abril y Romi denuncia que el 10 de febrero, tras 7 meses de silencio, ese mismo Tribunal les negó ser parte querellante. Consideran que la Justicia “invisibiliza toda la lucha que venimos dando y los aportes concretos a la causa que hemos hecho”, y agregan que “fue gracias a nuestra lucha incansable que hoy el femicida está en prisión preventiva, tras 12 meses de fuga”. Por eso, exigen que se acepte el recurso extraordinario para ser parte activa en el juicio.

El 20 de febrero de 2015, Abril (de 18 años) y Romina, su mamá (de 44), fueron víctimas de un doble femicidio. Pese al dolor y la bronca, sus amigas no se quedaron quietas: decidieron organizarse para que se haga justicia. Después de un año de golpear puertas, salir a las calles y visibilizar el caso, Campos fue hallado en Santa Fe. Ahora es juzgado por “homicidio, mediando violencia de género”, cargo que prevé prisión perpetua. Ni el Estado ni la policía ni la justicia lo encontraron; fueron sus amigas, con su incansable lucha.

Debido a eso, reclaman que se cumpla el derecho a una querella autónoma: “Queremos poder exigir la condena correspondiente de forma directa, acceder a la fiscalización del juicio y manifestar de manera activa nuestras posiciones. En casos de femicidio, es necesaria una interpretación más amplia y contextualizada de la ley. Es inaceptable que hoy, ante el número exorbitante de femicidios, sólo puedan conformarse como parte querellante madre, padre y/o cónyuge, siendo éste último generalmente el responsable del crimen. Nosotras mostramos que tuvimos un rol fundamental en todo este proceso, pero se nos niega nuestro derecho de poder defender a Abril y Romina”, señalan las jóvenes.