El cuerpo encontrado el día viernes en el interior del baúl de un Peugeot 208, que estaba depositado en el playón de la Comisaría 41, corresponde a un ciudadano chino de 26 años identificado como Feihung Tse.

Conocido en Argentina como “Diego”, Tse era de profesión comerciante y el año pasado un Tribunal de Lomas de Zamora lo había condenado a la pena de tres años de prisión en suspenso por el delito de extorsión en grado de conato. La víctima fue otro comerciante chino identificado como Jianwen Lin.

La hipótesis principal que maneja el fiscal correccional y criminal César Troncoso, a cargo de la investigación, es que existe vinculación entre ambos casos y que el móvil del homicidio pudo haber sido un ajuste de cuentas de la llamada “mafia china”.

El cadáver estaba cubierto solamente con un calzoncillo y un par de medias. Tenía una bolsa de plástico encintada en la cabeza, papel en la boca, las manos atadas y dos tatuajes con motivos de dragones, uno en un hombro y otro en una pantorrilla. No presentaba lesiones ocasionadas por golpes o armas, por lo que se estima que la muerte fue por asfixia. Según las primeras estimaciones de los forenses, el deceso se produjo el día martes o miércoles anterior al hallazgo del cuerpo.