Lo leo por acá
“En un principio, la idea era que hiciera de mozo o de motoquero, pero me pareció que el cadete tenía más posibilidad de chiste“, dice Pedro Rosemblat sobre la génesis de su personaje en El destape, el programa de Roberto Navarro en C5N
En los últimos cinco minutos de cada emisión, este ex twitstar, que estaba detrás de la cuenta paródica @PibeTrosko, irrumpe en el aire con un par de mandados extraños. Un día, por ejemplo, mete la mano en su bolso y dice: “Con esta palita que ves acá, Rogelio Frigerio levanta las cagadas que se manda Aranguren“.
Rosemblat, un militante kirchnerista que tiene a Charly García tatuado en el brazo (“Soy re de la generación Rolling Stone“, dice), estudiaba Derecho porque quería ser político, pero fue en el humor donde encontró la herramienta para transmitir sus ideas. 
No se formó como actor ni hizo stand-up: el don se le despertó en vivo. “En el 90% de los casos, pienso igual que Navarro“, dice. 
Desde el principal foco de resistencia antioficialista, Rosemblat empieza a ganar protagonismo: el mes pasado salió a la calle a hacer notas por primera vez, y tuvo un momento consagratorio en un mano a mano chispeante con Cristina Fernández de Kirchner, en donde se lo vio como un continuador natural de la tradición de CQC
De hecho, por las mañanas acompaña a Daniel Tognetti en Siempre es hoy, por Radio Del Plata. “Dentro del nicho kirchnerista, me están empezando a reconocer por la calle“, dice. “Pero cuando me llamaron de Rolling Stone, pensé: ‘Mierda, esto saltó la grieta’.”

Fuente: José Ruben Sentis