El Hospital General de Agudos “Dr. Enrique Tornú” se encuentra en estado de completo abandono, en una clara muestra de lo que sucede con la salud pública en general dentro del ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

La obra de remodelación de la guardia del nosocomio le fue adjudicada a la empresa S.E.S. S.A., propiedad de Nicolás “Nicky” Caputo, amigo íntimo y padrino de bodas de Mauricio Macri, quien es uno de los principales contratistas del Estado y en tan sólo un año supo ganar licitaciones por 500 millones de pesos.

El monto de adjudicación de la obra nunca fue declarado y la misma se encuentra absolutamente parada, cuando debería haberse completado el 2 de abril. El plazo para su finalización era de 45 días a partir del 16 de febrero. Es decir que se encuentra vencido hace casi 70 días.

En diálogo con Late Paternal, Gabriel Rosenstein, médico de la entidad y delegado de ATE Capital, denunció que “las salas de las unidades 5, 7 y 8 no tienen camas y la sala de neumonología se encuentra desactivada y se utiliza únicamente como depósito de camas y de mobiliario en desuso”.

Rosenstein sostuvo además que “están vaciando el hospital y descentralizando la atención hacia los Centros de Salud y Atención Comunitaria (CeSAC), que no tendrán respuesta a la mediana complejidad, que será desviada a los prestadores privados pagados luego por el Estado y las obras sociales”.