Como en todo el país, en el barrio de La Paternal las mamás y los papás forman parte de los cada vez más frecuentes grupos de WhatsApp que los mantienen vinculados con los padres de los compañeros de escuela de sus hijos. Durante las últimas semanas, en estos canales virtuales de contacto se ha estado viviendo una suerte de psicosis, fogoneada por los mismos padres y vinculada a una leyenda urbana que desde hace tiempo alimenta el pánico sobre posibles secuestros de niños y niñas con fines tales como convertirlos en limosneros en otros países, entregarlos a redes de trata o de tráfico de órganos: la ya famosa Trafic Blanca.

Es que en las redes sociales comenzó a circular la versión de que los ocupantes de este vehículo intentaron secuestrar a una alumna del Instituto Cabrini, ubicado en César Díaz entre Boyacá y Andrés Lamas. Como suele ocurrir en estos casos, la ola de rumores se inició con un relato aterrador, narrando lo que le pasó “a la hija de un conocido”, asegurando que no se trata de una cadena más y alertando a padres y madres ante el inminente peligro de que seres desconocidos puedan llegar a raptar a sus hijos, nada menos que a metros de sus hogares o de las instituciones escolares a las que asisten.

Juan Carr, responsable de la organización Missing Children en nuestro país, fue contundente al expresar oportunamente: “estoy buscando una camioneta blanca desde el año 1998. Va mutando. No la encuentro.” Agrega además que “es un fenómeno horroroso, increíble y real” y que “los relatos son siempre similares y el papá lo vive de modo real”. Pero existe un dato revelador, que aporta el propio Carr, y es que “en Argentina, chicos secuestrados por la calle no hay ninguno. No es Argentina un lugar donde haya secuestros de chicos, pero eso no quiere decir que no pueda pasar”.

Recientemente, una mujer realizó una denuncia a través de Facebook y un fiscal “citó a prestar declaración testimonial a la denunciante, que no ratificó la denuncia y pidió el cierre de las actuaciones. Por ello, la denuncia original quedó archivada y los nuevos hechos se remitieron a la UFI N° 11, a cargo de Gastón Fernández, quien la procesó por el presunto delito de falsa denuncia”, informaron fuentes judiciales.

No obstante, en el Bajo Flores se pudo comprobar que la Renault Trafic blanca, en este caso con una franja horizontal verde en los costados y en las puertas traseras y con dominio de patente VRW058, pertenecía a la Gendarmería. Según revelaron fuentes policiales al diario La Nación, la misma se usaba para “tareas de prevención criminal”.  Lo cierto es que, debido a la psicosis generada alrededor de este vehículo y a las denuncias radicadas en distintas comisarías -de las cuales al menos tres se tramitan en la Fiscalía de Distrito de Nueva Pompeya y Parque Patricios-, la fuerza que depende del Ministerio de Seguridad que está cargo de Patricia Bullrich tuvo que sacarlo de circulación.