Con un acto de inauguración encabezado por Horacio Rodríguez Larreta, ayer comenzó la obra del viaducto que elevará las vías del Ferrocarril San Martín a lo largo de 5 kilómetros desde Palermo a La Paternal. Se eliminarán 11 pasos bajo nivel y se crearán otros 9 cruces seguros, entre Honduras y Av. Garmendia.

Se calcula que esta modificación estructural, que llevará a cabo el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte porteño a través de la empresa Autopistas Urbanas S.A, beneficiará a 680 mil personas, entre usuarios del tren, pasajeros de colectivos, automovilistas y peatones, que hoy pierden gran cantidad de tiempo esperando para cruzar las barreras.

No obstante, existe preocupación entre gran parte de los vecinos ya que los terrenos sobre los que se desarrollará la obra están actualmente ocupados por casas, comercios y otras edificaciones, muchas de las cuales deberán ser desalojadas y demolidas. Hasta el momento, el Gobierno de la Ciudad no se comunicó con ellos para ofrecerles una reubicación o convocarlos a una mesa de diálogo para encontrar una solución conjunta al problema.

Este es el caso de la Asamblea de Juan B. Justo y Corrientes, un lugar de reunión y de encuentro permanente para los vecinos de la Comuna 15 en el que funcionan un centro de jubilados, un espacio cultural, la Cooperativa La Yumba de consumo popular y una radio comunitaria, además de diversos talleres de formación.

A la inquietud que genera la obra del Viaducto San Martín, se suma la discusión por el nuevo Código de Planeamiento Urbano, que está siendo severamente custionado por una gran cantidad de organizaciones sociales y políticas, bajo el argumento de que prioriza el negocio de los grandes desarrolladores inmobiliarios sin tener en cuenta problemáticas tales como el impacto ambiental y el colapso en la red de servicios públicos.