La ola de calor que en el día de ayer alcanzó un pico de 40,8°C de sensación térmica en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores -con alerta amarilla emitida por parte del Servicio Meteorológico Nacional incluida-, disparó el consumo de energía eléctrica, alcanzando un récord histórico en la zona metropolitana y el conurbano bonaerense: 9.716 megawatts.

Según la empresa Edesur, el total de usuarios perjudicados por esta situación en CABA y GBA ascendió a los 232.582 hogares, aproximadamente un 10% del total.  El pico máximo se produjo alrededor de las 17, afectando a unos 153.000 usuarios. Voceros de la empresa indicaron que el principal problema se produjo a partir de una falla en las líneas de alta tensión, los cuales “pueden afectar entre 30.000 y 40.000 usuarios, porque son el caño troncal que transporta la energía desde su generación hasta las plantas”.

En este mismo sentido afirmaron que “la caída de un cable de alta tensión es una situación extraordinaria, agravada por el exceso de demanda. El problema fue corregido, pero aún no tenemos el informe al respecto. Los problemas de alta tensión son relativamente sencillos de solucionar, mientras que los de media y baja tensión llevan más tiempo”.

Si bien es innegable la incidencia de las altas temperaturas en el incremento del consumo de luz  y el impacto negativo que éste produce en el servicio de suministro, también es cierto que las obras de infraestructura anunciadas por la compañía eléctrica hasta el momento resultaron insuficientes para aminorarlo. Esto, sumado a los aumentos de entre un 60 y un 148% para las tarifas residenciales anunciados por el ministro de Energía Juan José Aranguren, hace que el descontento entre los usuarios sea cada vez mayor.