A partir de las seis de la mañana, los precios de los combustibles registraron una suba promedio del 10%. En el caso del gasoil el incremento fue del 9%, mientras que en el de la nafta súper fue del 10% y de las premium, del 12%.

En las estaciones de servicio YPF y Axion de la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper hasta ayer se expendía a $ 19,74. Con el aumento, pasó a costar $ 21,75, mientras que la premium ronda los $25. En la red de Shell, la súper hoy se vende a $21.97 y la ​V-Power, a $25.73, mientras que el combustible diesel cuesta ahora $19.35 y el V-Power diesel, $22.54.

Mauricio Macri se refirió al tema en conferencia de prensa y sostuvo que los precios de los combustibles “suben en línea con los valores internacionales” y se mostró “optimista” al declarar que “en el futuro el combustible va a volver a bajar. Argentina va a volver a ser una potencia en energía renovable”.

Lo que omitió explicar el Presidente, es que el precio internacional de los combustibles rige en dólares -hoy el barril de petróleo ronda los US$58- y que una baja dependerá de que el peso no se siga devaluando. Tampoco hizo referencia al impacto inflacionario de este incremento, que incide en forma directa en el  servicio de transporte, cuyo encarecimiento afecta a todos los sectores de la economía.