Los trabajadores del reciclado del cartón han denunciado públicamente el hostigamiento del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. En charla directa con ellos, hemos podido escuchar detalladamente cómo camiones pertenecientes al estado porteño, aparecen de repente por la zona y les secuestran sin muchas explicaciones los carros con los que trabajan diariamente.

Estos incidentes vienen ocurriendo reiteradamente desde las últimas semanas, los mismos cartoneros creen que el gobierno de la ciudad quería “limpiar” la zona para que el jefe de gobierno pudiera inaugurar con tranquilidad el prometido Metrobús.

A tal punto llegó la presión sobre los trabajadores, que fueron clausurados los tres galpones ubicados en Paternal, lugar donde se centraliza la recolección del cartón, el objetivo por parte del Gobierno de Larreta era paralizar la actividad por completo. Utilizando excusas muy vagas pusieron faja de clausura y secuestraron herramientas de los mencionados galpones, especialmente en el que se encuentra ubicado en Trelles y Añasco.

La persecución y ensañamiento tuvo sus resultados. Larreta no pudo inaugurar personalmente el Metrobús. Pero no fue por culpa de los Cartoneros, sino por la inoperancia de los funcionarios del gobierno que no supieron o no quisieron manejar en forma responsable la situación. Los cartoneros llevaban tres días bajo el frió y la lluvia manteniendo un corte en las vías del tren San Martín. Aunque parezca mentira nadie los escuchó.

La situación era la ideal, si ningún funcionario de cuarta o quinta línea se dignó a venir a interiorizarse de la situación, ¿porque los Cartoneros dejarían pasar la oportunidad de encontrarse cara a cara con el jefe de Gobierno, Horacio Rodriguez Larreta? Era un obviedad de manual… pero sin embargo se pensó más en que estuviera toda la prensa, los souvenirs, la folletería, antes que destrabar los verdaderos problemas y las necesidades de los vecinos del barrio de la Paternal.

De esta manera fue como Larreta se quedó sin inauguración, no por un reclamo de mejoras laborales (tal como mintió una vez más el diario oficialista La Nación) sino por el destrato y la falta de sensibilidad social del gobierno hacia los más humildes y necesitados y que en el barrio de la Paternal estas cosas tienen un costo político, incluso para Larreta.

LatePaternal