El barrio de la Paternal tuvo ayer en su atardecer, una jornada distinta. La bronca y la indignación contenida de los vecinos pareció brotar de repente. Una escena que no se veía desde las trágicas jornadas del 2001 se volvió a repetir en el barrio. Dos grupos de vecinos, sin vinculo alguno entre sí, decidieron tomar las calles para hacerse oír sus reclamos, fruto de la sordera de un gobierno que hace escuela en ese sentido.

Por un lado trabajadores, dedicados a la tarea del reciclaje, nuestros queridos cartoneros, que de repente se encontraron agredidos sin justificaciones ni explicaciones cuando sin previo aviso el gobierno de Horacio Larreta cerró cuatro galpones directamente vinculados al reciclaje del cartón. Por otro lado vecinos decididos a tomar la calle cansados de maratónicas jornadas sin servicio eléctrico. Muchos con la indignación de haber recibido incrementos en la facturación que no se corresponden con el servicio recibido.

Hay que recordar que los vecinos de Paternal aún tenemos en la retina de la memoria las imágenes de fogatas en todas las esquina de Juan B.Justo, en otro contexto claro está, era el 2001 y el país había sido llevado al fondo de la pobreza. Ahora en forma muy similar a aquellos días, pero con otros matices, las calles de Paternal se sumieron en un caos. La avenida San Martín, dirección provincia, cortada. El cruce de la calle Trelles, también cortada.

Si hay algo que une a los dos grupos de vecinos que iniciaron los cortes ayer es la desaprensión del gobierno de Horacio Larreta. En el primer caso no les interesó dejar 300 familias sin la posibilidad de trabajar; en el segundo caso el abandono a los vecinos que llega a grados de cinismo inédito: mientras en las casas y comercios no había luz la flamante estación del Metrobus estaba totalmente iluminada. Resumen: no hay interés por la gente de a pié, no hay iniciativas para solucionar los problemas de los más sencillos como los cartoneros que no son sus votantes; pero tampoco cuidan a los vecinos de la avenida que sí votaron por el Cambio o la revolución de la alegría.

En ambos lados las caras son las mismas, diferentes pero iguales. De algo estamos seguros, Paternal no representa la cara visible de la revolución de la alegría.

O.P

LatePaternal