A la izquierda el pueblo, a la derecha Perón

A la izquierda el pueblo, a la derecha Perón

Por Hersh Zakheim – TERCERA Y ULTIMA PARTE: “Desperonizar” es visibilizar ante los trabajadores, la ideología capitalista del Peronismo, y sus variantes. Es desenmascarar su función, de atar al sindicalismo, en parámetros de explotación, convenientes a las Patronales. Es trabar su previsible apoyo, al Macrismo,contra el trabajador.

Ver también: PRIMERA PARTE –SEGUNDA PARTE

Unidad de la Izquierda

En el camino de la lucha contra el gobierno actual de la oligarquía, representada ´por el Macrismo, cipayo del imperio yanqui, y a efectos de motorizar la autodefensa de sus víctimas predilectas, los trabajadores , es necesario visibilizar ante ellos , a su otro enemigo más solapado… el Peronismo, en todas sus variantes, desmontando su carácter pro capitalista .

La unidad en las acciones encarada en común, por los diversos sectores y movimientos de la izquierda anti capitalista, ayudaría incluso a enfrentar, las confusiones que causan, las diferentes caracterizaciones de la ideología Peronista, dentro de la izquierda, y que conspiran contra la posible Unidad.

Es que el criterio, con que algunos sectores de la izquierda, encaran su relación con los trabajadores, pasa por el filtro del “seguidismo” al Peronismo.

Y otorgan entidad diferenciada, a variantes del mismo Peronismo, demagógico y mistificador. Olvidando al mismo tiempo, la conciliación de clases, que promueve el Peronismo. Lo que termina por desconcertar a los trabajadores, sobre quiénes son sus enemigos.

Sucede, que cada variante del Peronismo, además de portar el nombre del líder de turno, Peronismo, Menemismo, Kirchnerismo, etc., es asumida y publicitada, como una nueva rama de la doctrina peronista, y cumple la función “serpiente”, aquella que cambia su piel, permaneciendo la misma serpiente.

Las variantes en el Peronismo, surgen por la necesidad de la burguesía argentina, de tener siempre a mano, una corriente peronista nueva, ante el fracaso y agotamiento de la anterior, para utilizarla como Biombo demagógico, de la clase trabajadora, que oculte la explotación capitalista que ejercen, y que actué como antídoto ideológico, contra el crecimiento de la conciencia de clase de los trabajadores.

La última de estas corrientes, el Kirchnerismo, comenzó con el cuento de la “transversalizacion” por parte de Néstor Kirchner, haciendo parecer que se apartaban del Peronismo, para crear una nueva corriente.

En realidad solo cambiaba la música, la letra era la misma. Y entonces ante el fracaso, tuvieron que volver a las fuentes, esto se vio claramente en las últimas elecciones presidenciales.

El último Peronismo en el Poder, el proceso Kirchnerista, cumplió su función, desarrollando una cortina de humo ideológica, en dos líneas convergentes.

Una, el llamado a la lucha, contra la impunidad de los crímenes de los genocidas de la Dictadura, y otra, un relato manejado por Carta Abierta, un grupo los intelectuales de la clase Media, creado para desviar la percepción, de que se estaba ayudando al capitalismo, y ninguneando nuevamente a los trabajadores, con la gestión política y económica.

En el caso de los juicios contra la impunidad, se señaló como protagonistas, a los milicos criminales de la Dictadura, pero se dejaron cuidadosamente de lado, la otra impunidad por ejemplo a Menen y a los oligarcas.

Y los pocos juicios, que se iniciaron contra empresarios colaboradores con el genocidio, “duermen” en los juzgados, lejos del interés de los gobiernos peronistas.

Aunque hay que reconocerle al Kirchnerismo, que el haber encontrado, como publicitado slogan político, dentro de los Derechos Humanos, el juzgar a los culpables del genocidio sucedido 30 años atrás, es decir Derechos Humanos que no afectaran, los intereses económicos de los capitalistas actuales, es muy ingenioso, tiene un carácter humanista… sin molestar el bolsillo de los patrones.

Porque al mismo tiempo el Peronismo Kirchnerista, le oculto cuidadosamente a los argentinos, en sus doce años de gobierno, que los fundamentales Derechos Humanos, son los económicos. Aquellos Derechos que atañen a los trabajadores.

Son la vivienda, la salud, los derechos al trabajo y al fruto de su trabajo. El que los medios de producción no pueden ser propiedad privada, que un ser humano no debe ser explotado por otro ser humano, y el derecho igualitario sobre los bienes de la naturaleza.

Derechos estos, que no fueron puestos en funcionamiento, manteniéndose durante el Kirchnerismo, la pobreza básica y la explotación de los trabajadores.

Poner en marcha y en real vigencia estos derechos, representarían enfrentar al Capitalismo, cosa que de ninguna manera, tenía por objetivo el Peronismo Kirchnerista.

La Clase Media, colaboradora del Peronismo Kirchnerista por conveniencia.

La clase media argentina, que comenzó a crecer firmemente, partir del desarrollo industrial que produjera la Segunda Guerra, se conformó en dos sectores bien definidos.

El sector de la clase media alta, más cercano a la clase dominante, por razones de ocupación, rentistas, industriales medios y grandes, profesionales ricos etc. Esta clase más elitista y más cercana a la oligarquía, tomo desde el principio una posición antiperonista.

El sector medio y bajo de la clase, compuesto de pequeños comerciantes e industriales, profesionales de nivel medio, y algunos trabajadores de alto nivel técnico y especialistas. Este sector fue el apoyo del Peronismo, en agradecimiento de mejoras económicas recibidas.

Ambas sectores de la Clase media argentina, coinciden en su indiferencia por la suerte de la clase trabajadora y en el seguimiento detrás de la clase de los ricos, en su afán inútil de alcanzarla.

Pero también coinciden, en apoyar toda política que frene la repartición de la riqueza,

que pueda darle mayor participación a la clase trabajadora, de la habitual explotación y pobreza generalizada, con que esta clase es sometida, en el régimen capitalista.

Las razones son fácilmente entendibles.

Como las clase medias aceptan sin oponerse, la mayor participación irrestricta de la oligarquía, en la repartición de la riqueza, en el pequeño saldo restante, se enfrentan a la clase trabajadora, tratando de evitar que se lleve, lo que ellos entienden que les corresponde.

El Peronismo, cumple allí su función afín con el interés de las clases medias, conteniendo los reclamos de la clase trabajadora, a través de la manipulación de los sindicatos, y completando con el demagógico e insignificante, “asistencialismo-limosna”, la ínfima participación de los trabajadores, en la renta nacional.

La clase media entonces, es lo que aparece en la superficie, publicitada como exitosa y feliz consumidora, y oculta así, la pobreza y la explotación de la clase trabajadora.

Basta observar, como en el último peronismo, el proceso kirchnerista, fue la clase media, la que aplaudió entusiasta, el ejercicio publicitado de los Derechos Humanos, en los juicios contra los genocidas, y no se preocupó en absoluto, por los Derechos Humanos Económicos de los trabajadores.

También participaron en los préstamos del sistema Procrear, sin preguntarse porque el trabajador, no podía participar de los mismos préstamos.

Lloraban de emoción cuando Cristina Kirchner, se refería a que estaba gobernado para “Todos y Todas”, con lo que solo estaba copiando, el viejo slogan capitalista de…“la gente”.

Y además estaba claro, que gobernaba para el 20 % de la población argentina, la clase rica y la clase media.

Que eran los que viajaban, al exterior y las playas, comían en los restaurantes, iban al teatro y compraban y compraban. Basta revisar los números de las estadísticas.

No es extrañar que haya triunfado la oligarquía, con el apoyo de las clase medias altas y sectores importantes de la clase trabajadora empobrecida y desclasada ideológicamente, pero cansada del cinismo del Peronismo en el poder.

Ningún Frente con la clase media

La experiencia histórica en el terreno internacional, ha demostrado la imposibilidad práctica, de marchar la clase trabajadora, en frentes políticos unitarios, con la clase media y sus partidos, conciliadores permanentes con la clase burguesa y el sistema capitalista.

La confluencia en frentes unitarios, produce en los partidos de izquierda la confusión, perdida de claridad y debilita los objetivos ideológicos de estos movimientos

La razón es que los miembros de esos partidos, que pertenecen a la clase media, no pueden dejar de lado su superestructura ideológica, proclive a apoyar el individualismo, el consumismo, y su propensión a negar la solidaridad en la relación humana, conciencia que han adquirido, en su afán por acercarse, a las clases dominantes del sistema capitalista.

Hoy solo los trabajadores, tienen la capacidad para enfrentar al Macrismo, y eso requiere elevar su conciencia anticapitalista.

Solo los trabajadores mediante la huelga, están capacitados para detener la maquinaría capitalista y debilitar el Poder de la Oligarquía.

Grecia y su partido de la clase media Syriza, en el gobierno, es la demostración más actual de la concesión a los intereses del capitalismo, y la traición frontal y descarada a los trabajadores.

La responsabilidad de los activistas sindicales, políticos e intelectuales de izquierda en el proceso de “Desperonizacion,” de los trabajadores

Los historiadores pueden tergiversar la Historia, eso no es extraño, pero ninguno olvida la historia. Los historiadores peronistas son los únicos que se la olvidan directamente.

Porque se olvidan los delitos del Peronismo contra los trabajadores y el país?

Porque tanto los historiadores del Peronismo, como los de la oligarquía, tienen un objetivo común, mantener la ideología pro capitalista del Peronismo en vigor.

El revisionismo histórico es también un arma, para desenmascarar a los historiadores desmemoriados Peronistas

Hay que abrir los archivos de los crímenes económicos del peronismo desde los primeros tiempo de Perón y Evita y desmitificar a los “historiadores del olvido”.

“Desperonizar”, es mostrar la degradación del movimiento sindical obrero, que produjo Perón, con su ataque directo a los verdaderos dirigentes, cuando llego al poder en un golpe militar, capitalista, nazi fascista, poniéndolos en la cárcel, y empujado a la clandestinidad a los partidos de izquierda, y torturando a los dirigentes obreros, con la Policía peronista.

“Desperonizar”, es demostrar la verdadera caracterización de Evita, transformada en un mito, que exalta el asistencialismo, como solución de los problemas de los trabajadores. Y la imposibilidad de resolverlo, sin acabar con la explotación, de la fuerza de trabajo de los otros, por los patrones capitalistas.

La función de los intelectuales de izquierda, es enfrentar a los intelectuales colaboracionistas del peronismo, y desenmascáralos ante los trabajadores, demostrar que finalmente es avidez por el consumismo y la seguridad económica individual de su clase, la que maneja sus opiniones.

Ver también: PRIMERA PARTE –SEGUNDA PARTE

Fuente: KaosEnLaRed

Fuente ContraInfo