El expresidente cubano Fidel Castro afirmó a pocos días de la histórica visita a Cuba del presidente de EEUU, Barack Obama, que la isla no necesita que “el imperio” le regale nada y que el pueblo de este “noble y abnegado país” no renunciará “a la gloria, los derechos y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”.

“No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta”, precisó Castro en un artículo publicado hoy en los medios oficiales cubanos titulado “El Hermano Obama”.

El líder de 89 años analizó el discurso que Obama ofreció el pasado martes al pueblo cubano durante su visita, la primera de un mandatario estadounidense a la Cuba revolucionaria, y aseguró que el presidente utilizó las “palabras más almibaradas”, por lo que los cubanos corrieron “el riesgo de un infarto” al escuchar al presidente de EEUU hablar de cubanos y estadounidenses como “amigos, familia y vecinos”.

“Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?”, se pregunta.

Castro recuerda la Invasión de Bahía de Cochinos, cuando en 1961 “una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país”.

“Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanqui, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario”, rememora Fidel Castro, sobre aquel acontecimiento que profundizó la división entre EEUU y la Cuba Revolucionaria.

También criticó que en las la declaraciones de Obama sobre el origen mestizo tanto de Cuba como de EEUU, no mencionara que “la discriminación racial fue barrida por la Revolución”, que aprobó “el retiro y el salario de todos los cubanos” antes de que el presidente estadounidense “cumpliera diez años”.

“La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana”, afirma Castro, quien recuerda que la solidaridad cubana también libró esa lucha contra el racismo en Angola y otros pueblos de África.

Fuente Página 12 Últimas Noticias