Gerardo Morales o la imbecilidad política.

Mauricio Macri, presidente de Argentina y su obediente gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.

Por Jorge T Colombo. En pocas horas, Gerardo Morales, el gobernador de Jujuy, la norteña provincia de Argentina, aprovechándose de la narcotizante siesta findeañera y mediante reformas in-morales plenas de antidemocracia, cual crepuscular emperador romano, nombró  a radicales y otros aliados en puestos clave para dominar a su antojo el Poder Judicial jujeño.

Gerardo Morales aumentó el número de miembros integrantes del Superior Tribunal provincial de cinco a nueve. Entre ellos, nombró a dos de sus amigotes radicales que acababan de votar la ley de ampliación de 5 a 9, Pablo Baca y Beatriz Altamirano. Para ello se valió de la siguiente y grosera estratagema: primero, ambos “demócratas” juraron como diputados, luego levantaron la mano, por orden de Gerargo Morales para votar a favor de la reforma, luego renunciaron a sus bancas legislativas y finalmente asumieron como jueces del Tribunal Superior. También nombro a un tercer incondicional suyo, de la la UCR, Federico Otaola.
En medio de este desenfreno, que de ninguna manera armoniza con su apellido, Gerardo arremetió con furia y crispación: puso el comando del Ministerio Público Fiscal a otro miembro de la pandilla radical. Su frenesí no acabó allí y en el sillón del área judicial de la Defensa sentó a Ivonne Haquim, hermana de su vicegobernador Carlos Haquin. Para agrandar la familia, a la otra hermana de su vice, Susana Haquim, la apoltronó en el despacho de la Secretaría de Derechos Humanos.
Matías Usares Carrillo, dedeado juez también por Gerardo Morales, finalmente fue el que obedeció la orden nerónica de desalojar el acampe de la Tupac Amaru. Las horas de furia del Morales incluyeron, además, la denuncia contra el fiscal Daniel Osinaga por no perseguir a los dirigentes de la protesta social.

Venganza 

El plan de venganza comenzó con el cadete mediático todoterreno del neoliberalismo más salvaje: Jorge Lanata. Lanata, en un programa crispado del Grupo Clarín, se ocupó de convencer a la clase media, faltando a la verdad, mediante informes arbitrarios y absolutamente tendenciosos, de que Milagro Sala era una perversa mujer.
Gerardo Morales, preparó el terreno durante las últimas horas del 2015, para poder consumar un acto de venganza contra la agrupación Tupac Amaru y, sobre todo, contra su conductora Milagro Sala. Tiempo atrás, la agrupación, según un informe de TN, “…denunció a (Gerardo) Morales ante la Unidad de Información Financiera (UIF) por lavado de dinero, y por el incremento de su patrimonio en un 200% a partir de la declaración jurada que el presidente del bloque de la UCR presentó en el Senado.
En ese documento, (Gerardo) Morales declara haber sumado a su fortuna producto de su interminable lucha por los más necesitados, de cuatro inmuebles y una camioneta Toyota de alta gama durante 2008 y 2009, ese fue el motivo por el cual la agrupación presentó un escrito el 17 de junio, donde solicita se lo investigue en base a “su perfil patrimonial y financiero sobre enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y la implementación de ‘testaferros’ para el desarrollo de sus negocios personales”. El cuerpo de la denuncia alude a que Morales lleva un “ostentoso nivel de vida” dado que declara dos nuevos inmuebles en la capital jujeña y dos en los barrios residenciales de Ciudad de Nieva y La Viña, también le imputan “incumplimiento de los deberes de funcionario” en caso de que se compruebe que está llevando a cabo “actividades que tienen por objeto encubrir los verdaderos titulares de los bienes, siendo necesario conocer el origen de los activos”. Pero además, Sala también le acercó a la ministra de Seguridad Nilda Garré un informe confeccionado por su organización donde constan los datos de supuestos punteros que se identificarían con el senador de la UCR a quienes asoció con supuestos hechos vinculados con el narcotráfico, la violencia política en la provincia, y los acusó de tener fuertes lazos con la policía local”.

El odio racial como producto del miedo y la conciencia sucia

La agrupación indigenista Tupac Amaru trabaja activamente en 17 provincias. Es la única organización social argentina que representa políticamente a las comunidades indígenas y tiene como modelo político a Evo Morales, presidente de Bolivia. Desde luego que, entre los temores paralizantes de las minorías carapálidas enriquecidas de manera sombría de Jujuy y de otras partes del país, se agita el de que Milagro Sala, de continuar con su derrotero, se convierta en la Evo Morales de Argentina. Por eso la encarcelaron y el gobierno de Macri pasa a ostentar el primer preso político tras pocos días de gobierno. Pero también forma parte de un acto provocativo para infundir miedo. Muchos desocupados por un lado, más miedo a la represión por el otro, forman una combinación deseable para los poderes concentrados usurarios que pasaron a controlar el país.

La colosal imbecilidad política del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, es característica de los inseguros e incompetentes. Gerardo Morales es la cara visible de la fuerte oligarquía jujeña y de los sectores minoritarios que, realmente, representa Mauricio Macri, y es quien realiza los trabajos sucios. Hoy, su trabajo sucio principal, es acabar con esa manga de negros brutos, collas de mierda, que han osado pelear por sus derechos y su dignidad, agrupados bajo el temible nombre de Tupac Amaru y dirigidos por es negra prepotente e intratable de Milagro Sala.
¿Por qué ese odio contra ella? Porque no se le perdona que haya logrado hacer casi 10.000 viviendas dignas, hasta hoy, haber construído escuelas que educan a miles de alumnos y que se instruyen con novedosas materias tales como “Autoestima”, “Historia y cultura de Jujuy y de los pueblos originarios” y  ¡válgame Dios! “Lucha del movimiento obrero”. A la loca Milagro Sala no le perdonan haber logrado poner en marcha talleres textiles que producen delantales blancos, acolchados y remeras, el CEMIR (Centro Modelo Integral de Rehabilitación para personas discapacitadas) y centros de salud con más de medio centener de médicos, farmacéuticos, bioquímicos, y enfermeros. Cómo le van a permitir a la indígena Milagro Sala, ocuparse especialmente por los niños, contruyendo para ellos un parque acuático y un parque temático; el primero tiene cascadas, toboganes y consta de varias piletas encadenadas; el parque temático tiene dinosaurios gigantes con esculturas de “peques” o sea, duendes patagónicos de un dibujo animado nacional.

Fuente ContraInfo