¿Cuándo un hombre comienza a convertirse en un traidor? ¿Cuándo un traidor comienza a convertirse en un héroe? (Hernán Brienza)

Una manera diferente de acercarnos un poco más a las raíces de nuestro barrio, es conocer el significado que encierran los nombres de sus calles, plazas y monumentos. Por este motivo, comenzaremos este recorrido contando quién fue Gervasio Espinosa.

La calle denominada Gervasio Espinosa une los barrios de Caballito y La Paternal. Nace en Av. Rivadavia, entre las calles Gral. Martín de Gainza y Paysandú. Su cuadra inicial llega hasta la calle Yerbal, donde se corta por las vías del Ferrocarril Sarmiento y el predio del Club Ferrocarril Oeste. Continúa desde la Av. Avellanda hasta Paysandú, comprendiendo la numeración del 400 al 1900. Luego sigue hasta la calle Biarritz, llegando a la numeración del 2900. El tramo final de su recorrido se prolonga más allá de las vías del Ferrocarril San Martín y corresponde a la numeración perteneciente al 3001 hasta el 3200, que se encuentra ubicada entre las calles Raulies y la Av. Chorroarín.

Espinosa fue un militar que inició su carrera en las armas en 1808, cuando se incorporó como cadete del cuerpo de Blandengues de la frontera de Buenos Aires. Luego participó de las luchas por la independencia en la Banda Oriental enfrentándose al Imperio Portugués. Más tarde participó en las luchas en el Alto Perú, para luego combatir en la guerra civil de 1820.

Lo que intentaremos resignificar de la vida de Espinosa es un dato que fue muchas veces ocultado por ciertas corrientes historiográficas: su vínculo con Juan Manuel de Rosas. Es interesante remarcar que varias calles del barrio tienen relación con el brigadier, como si hubiesen querido alejar dichos nombres de los barrios “importantes” o céntricos de la Ciudad.

Además de sus innumerables combates defendiendo la revolución, debemos recordar que participó de un golpe de Estado. Las montoneras de los santafesinos comandados por López, Alvear y Carrera, se llevaron por delante a las tropas de Soler en la Cañada de la Cruz, el 28 de junio de 1820. Desesperado, el gobernador porteño, huyó rumbo a Colonia, desde donde envió su renuncia al Cabildo de Buenos Aires. De esta manera, Manuel Dorrego quedó como única autoridad en la Provincia de Buenos Aires. Ante la inminente llegada de las tropas montoneras, dispuso un plan de defensa y salió a la campaña a reclutar las tropas perdidas por Soler. El 30 de junio Dorrego partió con su ejército rumbo a la campaña para enfrentar al enemigo.

Fue aquí cuando Alvear se hizo proclamar gobernador y el general Marcos Balcarce, de tendencia directorial, es nombrado comandante de armas en reemplazo de Dorrego. Se cree que fue una jugada del Cabildo enviar a Dorrego lejos para que los directoriales regresen al poder. Es en octubre de 1820 cuando el coronel Pagola ingresa a la ciudad con una columna por la calle de la Victoria (hoy conocida con el nombre de Florida). Entre ellos estaba, apoyando todo este movimiento de insurrectos, Gervasio Espinosa.

Dorrego, que se encontraba con sus tropas en la campaña, vuelve al galope a la ciudad de Buenos Aires y al llegar se dirige directamente a la Plaza de la Victoria -hoy de Mayo- donde una multitud rodea su caballo y comienzan a vivar su nombre. El apoyo popular a Dorrego quedó confirmado en ese momento.  Luego intentó parlamentar un acuerdo con Pagola, quien redobla la apuesta tomando con sus tropas el fuerte de la ciudad.

Con apenas 200 hombres, Dorrego se dirigió al sur y convocó a Martín Rodriguez y al comandante de la campaña, el joven don Juan Manuel de Rosas. Más tarde ubicó su cuartel en la Plaza de Monserrat, donde reunió 2500 hombres. Con ese ejército comenzó a bajar hacia el centro de la ciudad. Al llegar a las puertas del fuerte, sin combate alguno, Pagola y Espinosa se rindieron y el partido oligárquico perdió la oportunidad de tomar el poder. Al otro día Manuel Dorrego fue nombrado gobernador de Buenos Aires. El apoyo al levantamiento golpista dirigido por Pagola le costó a Espinosa un año en prisión, la baja del ejército y el destierro de la ciudad.

Tiempo más tarde pudo regresar y vivió un período en el campo, hasta que en 1828 se incorporó al regimiento de caballería formado por el ya Gobernador Juan Manuel de Rosas en San Miguel del Monte. Nuevamente participó de muchas campañas y combates, hasta que se pronunció abiertamente en contra de la “suma del poder público” otorgada en forma legítima al Gobernador Rosas. Por este motivo Espinosa emigró a Montevideo en 1835, siendo dado de baja por segunda vez del ejército.

Una vez instalado en la banda oriental, secundó a Fructuoso Rivera en sus campañas contra el presidente Manuel Oribe, pero aquí es donde Gervasio Espinosa comete un pecado capital nunca perdonado por la oligarquía porteña y que quizás sea la causa del destierro de su nomeclatura al barrio de La Paternal: se negó a realizar una alianza internacional contra su propio país.

Tuvo la valentía de oponerse a Rosas. Pero fue mucho mayor el coraje que tuvo, no sólo para negarse a integrar una alianza militar entre unitarios, uruguayos, brasileños y franceses para invadir Buenos Aires, sino también para regresar a Buenos Aires a ofrecer sus servicios para defender a la Patria. Rosas aceptó su ofrecimiento y Espinosa fue incorporado a la Plana Mayor Activa del Ejército.

Luego de la caída de Rosas, Espinosa participó en más batallas, hasta que en 1853 asume como senador provincial. Pero su identificación con el Partido Federal le costó la baja, su enjuiciamiento y la prisión. A partir de allí, no volvió a tener actuación pública.

Hasta el momento, poco y nada se sabía acerca del origen del nombre de la calle Espinosa. Pero el hecho de que una de las vías de circulación más importantes de nuestro barrio lleve el nombre de un guerrero que arriesgó su vida en incontables batallas en defensa de la Patria, debería ser motivo de orgullo para los vecinos y vecinas de La Paternal.