En la tarde de ayer, un centenar de vecinos de La Paternal se acercaron a la Unidad Básica “Compañero Néstor Kirchner” para compartir una charla debate con Agustín Rossi, Juan Cabandié y Carlos Pisoni, quienes realizaron un repaso del primer año de gestión macrista al frente de la Nación.

La apertura del panel estuvo a cargo de Carlos Pisoni. Sobre el primer año de gestión de Mauricio Macri, el ex-subsecretario de Promoción de Derechos Humanos expresó que “el balance que tenemos para hacer es nefasto porque nosotros dijimos lo que iba a suceder y todo eso está ocurriendo” y subrayó que “la virulencia con que se producen los cambios y el clima de odio que se genera desde el gobierno de Cambiemos y desde los medios de comunicación, alimenta una violencia política que conlleva locales baleados, ataques con bombas molotov y agresiones a funcionarios que fuimos parte del gobierno anterior”.

Luego de realizar un racconto de los puntos más candentes en términos políticos y económicos de estos primeros doce meses de gobierno, Pisoni instó a la militancia a no claudicar, apelando al ejemplo de los organismos de DD.HH.: “aprendamos de la lucha de nuestras Madres y de nuestras Abuelas que, en los momentos más difíciles, en plena dictadura, estuvieron organizadas, no bajaron los brazos, siguieron adelante y después de treinta años vieron cómo sus logros se hacían realidad. Tengamos paciencia, seamos perseverantes y así es cómo seguramente vamos volver”.

A continuación, hizo uso de la palabra Juan Candbaié, quien manifestó las similitudes entre los inicios de la gestión de Mauricio Macri al frente del Gobierno del Ciudad de Buenos Aires y su primer año al frente del Ejecutivo nacional. El diputado nacional del FpV por CABA, resaltó que en ambos casos “se avanzó y se retrocedió con distintas políticas, sin una línea clara y sin la sensibilidad adecuada para medir la ‘sensación térmica’ de la sociedad en términos políticos y económicos y poder así tomar decisiones con consenso”. Asimismo, recalcó que esto es percibido por “sectores del propio gobierno que son más críticos hacia ciertos formatos de gobernabilidad y que tratan de advertirle al Presidente que ‘la Ciudad no es lo mismo que la Nación’”.

En este punto, Cabandié resaltó que la gran diferencia es que ahora Macri “tiene la oportunidad de manejar la política económica” y que, contrariamente a lo que podría pensarse, “es el peor enemigo de la gestión en la Ciudad”. Allí estableció un claro contraste con el período anterior: “nuestro gobierno, con su forma de interpretar a la sociedad y sus decisiones en materia de política económica, benefició al gobierno del Pro en CABA” ya que “la Ciudad tiene la dicha de tener un 90% de recursos propios, sobre todo de Ingresos Brutos -a los que hay que sumarle el ABL y las patentes-, por eso no depende de que la administración central le envíe recursos para pagar salarios, por ejemplo. Pero quien define la política económica para que esos recursos se generen es, sin dudas, el gobierno nacional”. Al respecto, el integrante de la mesa nacional de conducción de La Cámpora añadió que “a diferencia de lo ocurrido durante los últimos doce años, este gobierno está enfriando la economía” lo que ha llevado a que la mayoría de la población se vea obligada a modificar sus hábitos de consumo: “hay mucha gente que estaba acostumbrada a ir al supermercado y hacer la compra mensual y que ahora no tiene otra alternativa que hacer pequeñas compras diarias en el chino de su barrio”.

El cierre de la charla tuvo como protagonista a Agustín Rossi. A su turno, el diputado del Parlasur sostuvo que “Macri les transmitió a los argentinos a los argentinos que él venía a mejorar lo que estaba hecho y muchos lo terminaron votando pensando que, por ejemplo, era el camino más rápido para terminar con el Impuesto a las Ganancias. Pero terminó haciendo exactamente lo contrario y destruyó todo lo bueno que se había construido”.

De cara al próximo proceso electoral, el ex presidente del bloque del FpV en la Cámara de Diputados y ex ministro de Defensa de la Nación afirmó que “el frente opositor tiene que ser lo más amplio y heterogéneo posible” y que “hay que ser simple en la comunicación e interpelar a los argentinos, preguntándoles cómo vivían hace un año y cómo viven ahora”. En este mismo sentido, convocó a los militantes a actuar consecuentemente en tres frentes: en la calle, porque “el próximo año será de una conflictividad social mucho mayor que el que pasó”, en los ámbitos de militancia organizada y en el frente electoral. Para finalizar, Rossi dejó un claro mensaje a los presentes: “el ‘vamos a volver’ no es un regreso al pasado, sino una puerta que se abre hacia el futuro y el futuro debe contemplar lo mejor que hicimos y profundizarlo, rectificar nuestros errores y llevar a cabo todo lo que falta”.