En Radio del Plata Juan Grabois, militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos advirtió sobre la delicada situación que viven hoy los sectores vulnerables que viven de la economía popular por la caída del consumo.

Hay un aumento rampante de la población excluida del mercado laboral como producto de la ola de despidos. El sector privado está habiendo mucho despido sobretodo en el trabajo no registrado. Las Pyme cuando no les cierra los números cortan por lo más delgado, esos trabajadores que no tienen recibo de sueldo y que en general no van a demandar indemnización”, explicó sobre la actualidad de la economía y el impacto en los sectores más necesitados.

Se está dando un fenómeno que es el empobrecimiento general del sector de la economía popular. Son más de 5 millones de trabajadores y trabajadoras que viven de este tipo de actividades, y al no existir este goteo del consumo de la clase media, les llega menos”, acotó Grabois.

“El compañero que se queda sin su laburo en relación de dependencia sale a changuear, o va a vender chucherías a la calle o sale a buscar material reciclable de la basura como los cartoneros. O en el caso de las fábricas tratan de recuperarlas a través de cooperativas. Es lo que denominamos la economía popular y estos movimientos sociales intentar representar los derechos de estos trabajadores”, indicó sobre su organización.

Luego, remarcó la falta de protección gremial para estos sectores que viven en la economía marginal, y puso como ejemplo la situación de los trabajadores del campo, los pequeños productores y los que trabajan en la agricultura campesina indígena, cuya situación definió como “bochornosa” por su precariedad laboral que a su juicio roza con la “esclavitud”.

En diálogo con Gustavo Sylvestre, el dirigente -de cercanía con el Papa Francisco, y con la Iglesia Católica Argentina- advirtió por lo que considera como un “creciente clima de hostilidad a los sectores populares”.

“Esto incluye la detención ilegal y política de Milagro Sala, y la detención de dirigentes gremiales. Hubo un hecho gravísimo como fue el ingreso de una patota de la gendarmería a reprimir una murga de niños en una villa de Capital Federal, hecho por el cual no hay ningún efectivo sumariado. Es una situación que no se veía desde 1999, 2000 y 2001”, sostuvo.

Audio de la entrevista

Miércoles 30 de marzo de 2016

Fuente Gustavo Sylvestre