Debido a la apertura comercial, están ingresando a nuestro país las heladeras no frost desde Chile, que tienen un precio tres veces menor o brasileras que cuestan dos veces menos.

El argumento del gobierno a la apertura de productos importados como las heladeras es exigir a los empresarios nacionales tener más competitividad. Argumento poco creible, ya que la reducción de las ventas tiene un camino directo al cierre de fábricas y no a la supuesta inversión tecnológica de las mismas.

Los datos son el reflejo de la dura realidad, por la caída del consumo y la entrada de heladeras del exterior, los productores locales vieron afectado el empleo. Gafa/Electrolux redujo su plantilla en 80 empleados. Bambi tuvo suspensiones que afectaron hasta 800 trabajadores.

Cabe recordar que entre los años 2003 y 2007 el mercado de heladeras fue un 50% nacional y un 50% importado. Entre 2008 y 2011, período que abarca la presidencia de Cristina Fernandez de Kirchner, casi el 80% fue fabricación nacional. Ese porcentaje se elevó a 93% entre 2013 y 2015.

Lamentablemente en sólo un año la participación de productos importados, según datos oficiales, pasó de 8 al 13%.

LatePaternal