Después de los incidentes que se generaron en la Comisaría 38° de Flores, durante el reclamo de seguridad que encabezaron cientos de personas tras la muerte de Brian Aguinaco, este martes los vecinos decidieron volver a marchar para pedir mayores medidas de seguridad. Esta fue la tercera marcha en tres días luego de que asaltantes después de robar una cartera a una mujer, balearan en la cara al chico de 14 años, quien falleció en la tarde del lunes luego de estar internado en grave estado durante 48 horas.

“Queremos que dé la cara algún funcionario público. Que venga alguien porque no se puede vivir floresmás así en Flores”, expresó un vecino que acudió a la marcha. “Hay venta de droga, prostitución, casas tomadas, talleres textiles clandestinos. La policía sabe todo y no hace nada“, agregó.

Los vecinos estallaron en la noche del lunes cuando marcharon por segunda vez luego de la muerte de Brian. El clima de tensión que se vivió frente a la comisaría terminó con incidentes y destrozos. La dependencia policial fue tomada y la situación se desmadró. Cerca de la medianoche, la Infantería terminó reprimiendo el lugar con gases lacrimógenos.

flores-4Llegaron a ingresar a la comisaria al grito de “que se vayan todos” y los manifestantes además de denunciar zonas liberadas en el barrio, reclamaron la presencia del jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta y de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. De más está decir que los dos brillaron por su ausencia.

Es que la sensibilidad del barrio estaba latente. Hace poco tiempo también en Flores, el 10 de diciembre, un hombre de 69 años había sido asesinado de un balazo en un intento de entradera cometido por tres delincuentes. El hecho se produjo alrededor de las 22.45 y derivó también en una manifestación de vecinos, en reclamo de justicia y mayor seguridad. En esa ocasión los vecinos que se manifestaban se concentraron cortando la esquina de Bilbao y Rivera Indarte, en proximidades de la vivienda donde ocurrió el asalto. En esta ocasión el reclamo de seguridad de los vecinos pasó practicamente inadvertida. El hombre se llamaba Pascual Moyo y murió en realidad porque una médica del SAME inceiblemente no detectó la herida de bala. Según familiares “actuó con negligencia”.

Duarnte la noche que los vecinos tomaron la comisaria hubo una clara ausencia del Estado de la Ciudad de Buenos flores-7Aires. La única respuesta oficial la dio el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo, quien descartó una visita a la comisaría para reunirse con los vecinos porque “no están dadas las condiciones”. En medio de la crísis, cuando los vecinos se habían apoderado de la Comisaria 38, Martín Ocampo se ocupó de la situación desde la pantalla del canal Todo Noticias (TN), donde expresó que “el contexto no es el mejor para entablar un diálogo” y consideró que el reclamo es justo, pero amenazó a los manifestantes de que la toma de la dependencia policial “es un delito”.

Al otro día de a toma, Martín Ocampo se reunió junto a otros funcionarios y los familiares de Brian Aguinaco, el adolescente muerto en un asalto. El gobierno porteño relevó al titular de la Comisaría 38º, Alejandro Attili como resultado de la exigencia de los vecinos durante la toma y cabe destacar que también fue separado el superior jerárquico de Attili, el comisario inspector Osvaldo Tapia.

Sobre el comisario Alejandro Attili, máximo responsable de brindar seguridad en las calles de Flores, ya había sido desplazado en el 2014 de la seccional 42. Esa remoción fue uno de los casos más resonantes por aquél entonces. Al igual que en Flores, se acumulaban las quejas de los vecinos de Mataderos ante la inacción de los llamados que recibía el 911. Los residentes de la zona denunciaron que la comisaría no enviaba efectivos frente a las denuncias que se hacían por la cantidad de casos de inseguridad que estaban viviendo. Fue en ese contexto que se resolvió el traslado de Attili a la 38. Luego de dos años, Attili volvió a estar negativamente en las bocas de los vecinos.

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Comisario Osvaldo Tapia

También hay que recordar que Osvalda Tapia, el comisario inspector y jefe directo de Attili, había sido procesado por enriquecimiento ilícito por el juez de instrucción porteño Hernán López. La causa fue iniciada en 2013 por la presunta exigencia de pagos a comerciantes del barrio de Balvanera a cambio de protección policial. En la investigación, quedó involucrada la por entonces cúpula de la comisaría 7ª, y el magistrado consideró que los comisarios, Claudio Lucione y Osvaldo Tapia, no pudieron justificar sus patrimonios entre la que consta la posesión de una importante embarcación.

Según afirmó el juez López en su resolución, se encuentra acreditado un aumento del patrimonio el cual no se compadece con las declaraciones juradas formuladas por éstos, siendo además que las explicaciones por ellos vertidas no resultan satisfactorias ante las conclusiones del informe pericial”. Según consta en la denuncia original presentada por la entonces ministra nacional Nilda Garré en el año 2012, además de recibir dinero a cambio de brindarles seguridad a los locales, Osvaldo Tapia está sospechados de dar protección a cambio de dinero a prostíbulos, “quioscos de droga” y el pago regular de los comerciantes entre $ 1500 y $ 7000 por mes.

Lo increíble de toda esta historia, es que el comisario inspector Osvaldo Tapia a pesar de las denuncias y la acreeditación del enriquecimiento patrimonial que no puede justificar, el gobierno de Horacio Larreta continuó manteniendolo en servicios dentro de la estructura de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana.

flores-6Para poner claro sobre lo oscuro debemos mencionar que la Policía Metropolitana depende jerárquica y funcionalmente del Jefe de Gobierno de la Ciudad,Horacio Rodriguez Larreta, a través del Ministerio de Justicia y Seguridad, el ya mencionado artín Ocampo. Por debajo del poder político se encuentra un comando de conducción a cargo de un Jefe y un Sub Jefe, también designados por el titular del Poder Ejecutivo porteño.

Por debajo de esta estructura la Policía Metropolitana se divide en cuatro áreas, cada una a cargo de un Superintendente, estas son: Seguridad,  Investigaciones, Comunicaciones, y Planificación. El esfuerzo de los vecinos en la toma de la Comisaria 38 de Flores llegó a trastocar uno de los más altos cargos de la estructura de poder la de la Policía Metropolitana. No es un dato menor que después de esto sale a la luz que el mismisimo Superintendente del área de Seguridad de la Policía Metropolitana estaba procesado por enriquecimiento ilícito.

Sin lugar a dudas el punto central de todo esto se encuntra en la recaudación que realiza en la calle la policía a la vista de todos los vecinos. La policía federal está “inquieta” tal escribió el diario Clarín, debido a que las brigadas de todas las comisarias porteñas, aquellos policías de civil que hacen lo que denominan “prevención” y que en realidad le marcan al comisario la recaudación negra. Para ser más claros, las brigadas son quienes conocen dónde y a quiénes cobrarles coimas en cada barrio.

El tema de la recaudación de la “caja negra” es un tema que va a salir del área barrial, de las comisarías, para pasar a estar centralizadas en un funcionario designado por el mismo Horacio Rodriguez Larreta. Es que ahora a partir de enero las brigadas, ya no dependerán más de las tradicionales comisarias porteñas y quedarán a cargo de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Metropolitana y será el comisario Carlos Kevorkian (un ex de la Federal) el responsable del mando unificado de las mencionadas brigadas.

La pregunta que hay que hacerse es si la policía con esta nueva organización, ¿dejará de cobrar coimas para que funciones negocios ilegales o protección a los comerciantes?  o es un esfuerzo para centralizar y maximizar la recaudación callejera en PRO del sector político del gobierno de la Ciudad.

LatePaternal