El tema del momento en los principales portales especializados es la preocupación centrada en que la economía argentina no logra la tan ansiada reactivación. El consenso mayoritario identifica las causas del problema en la caída de la actividad industrial. Según datos oficiales relevados por la consultora Ecolatina, el sector cayó un 2,4% interanual en el primer trimestre. Según la consultora, las únicas ramas que se encuentran con saldo positivo son las industrias ligadas a la actividad agropecuaria y a la construcción.

Ecolatina fue fundada en 1975 por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna y en la actualidad su hijo Marco es uno de los directores. Dentro de ella se encuentran consultores como Lorenzo Sigaut, hijo del homónimo ex ministro de Economía de la dictadura, célebre por su frase “el que apuesta al dólar pierde”.

Las razones de la caída industrial, según sus especialistas, es el tipo de cambio y la apertura comercial. Estos dos puntos afectaron la capacidad de exportación del complejo industrial y la incapacidad de poder competir en el mercado interno con los productos importados.

Paradójicamente, la industria automotriz y la textil representan una leve reactivación en el consumo, pero los números de producción continúan siendo negativos. Por ejemplo el sector automotriz registró un aumento de patentamiento de 0 Km pero la producción de autos continúa en retroceso dejando el espacio frente al ingreso de vehículos importados. Por su parte, la industria textil acumula nueve meses consecutivos de caída mientras que las importaciones del sector registraron un incremento de 5% interanual en el período.

Estos dos sectores son muy importantes en La Paternal. El automotriz, representado en la venta de autopartes, es una de las actividades comerciales más importantes de la zona, pero en los últimos meses la crisis del rubro fue notoria. Según un informe de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES), la baja de la venta de autopartes fue del 10,7% interanual en el primer trimestre de 2017.

Respecto al sector textil, en nuestro barrio funcionan una gran cantidad de talleres textiles donde los números tampoco acompañan. Aquí el derrumbe es del 18% en lo que respecta a la confección nacional de indumentarias y otros artículos. Estos datos surgen de un estudios realizado por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) y explican que el derrumbe del sector se da por una retracción del 29,5% en la fabricación de hilados de algodón y una baja del 14% en tejidos.

Retomando el análisis de la consultora Ecolatina, se en sus conclusiones explica que la actual situación industrial se debe “un dólar planchado en un contexto de alta inflación, a una asfixiante presión impositiva y elevados costos logísticos“. Esto deja al descubierto la posición de cercana a las recetas neoliberales que sostienen los analistas al pedir en forma semiencubierta una nueva devaluación, la quita de impuestos a las grandes empresas y una nueva flexibilización laboral. Estas medidas sólo beneficiarían, a través de una nueva transferencia de recursos, a los industriales en detrimento de la clase trabajadora.

El impacto de todas estas variables se puede palpar a diario en La Paternal. Muchos vecinos-trabajadores de los sectores mencionados ya sufrieron despidos, suspensiones o la reducción de su jornada de trabajo. Esto se debe sumar a la  inflación descontrolada que se expresa en los tarifazos de los servicios públicos y los aumentos en los productos de la canasta básica que han causado una disminución del consumo en los comercios del barrio, razón por la cual muchos de ellos han tenido que bajar sus persianas en forma definitiva.