La relación entre el nuevo Gobierno y los medios masivos de información fue el foco de análisis de Daniel Molina, en su columna de los días jueves en Radio Del Plata. Para el crítico literario, es llamativo el cuidado que tiene la prensa en general ante las decisiones de la nueva gestión.

“Hay un mito bastante comprobado de que los medios suelen dar un “changüí” al gobierno cuando asume, lo trata bien. Lo llamativo es que no estén tratando bien la mayoría de los medios sino que es una especie de Diario de Yrigoyen, que nunca se vio en la etapa democrática”, expresó.

“Si uno ve al Grupo Clarin, que es la mitad de los medios en términos materiales y el 70% de público en términos generales, todo lo que tiene que ver con el Gobierno es maravilloso, y las cosas malas que pasan en el mundo son todas culpa de Cristina. Hay un relato que está exasperado”, apuntó.

Además llamó la atención por la rápida corrección de un título en la web de Clarín, cuando tras las idas y vueltas acerca de la detención de los prófugos, apareció la palabra “papelón” y media hora después se corrigió por la expresión “marcha atrás”. “Tememos que el compañero que haya puesto ese título haya perdido el trabajo o lo hayan freezado”, advirtió.

Para Molina, no hay ningún título neutro ni negativo sobre el nuevo Gobierno porque “son todos positivos”.
Además, “se esconden temas reales para tratar de llevar al debate otros. No sale nada de la desocupación, o el despido de Víctor Hugo Morales de Radio Continental tiene escasa o nula repercusión”.

“Los medios no pueden definir una elección, porque Cristina con Clarín en contra sacó el 54%, pero sí ayudan a crear un clima político de época. Clarín todos los días haciendo investigaciones sobre este caso Lanatta, diciendo que Anibal es narco, o que Cristina está detrás de la efedrina, está creando las condiciones para pensar que el kirchnerismo es una asociación ilegal que gobernó de manera dictatorial 12 años y que será el discurso que Clarín quiere que quede en la historia”, remarcó.

Jueves 14 de enero de 2016

Fuente: Gustavo Sylvestre