El tema de la homosexualidad femenina está en el candelero. Recientemente Andrea Rincón blanqueó su romance con la bajista y DJ Lara Pedrosa. Otras figuras del ambiente artístico como Rocío Marengo o Adabel Guerrero hablaron también de sus fantasías sexuales con mujeres.

“En el caso del lesbianismo es incluso un paso más que el homosexual masculino, ya que son mucho más rechazadas; porque así como la mujer tiene muchas menos posibilidades en muchas cosas, y todavía tiene que esperar muchos espacios en muchos lugares, ser lesbiana también es más descalificante, porque `la mujer es para el varón´, y el varón es el que domina la escena, a aquella que se le escapa porque prefiere otra mujer, es y es aún más feo verla así…. No digo que esto sea objetivo: digo cómo lo percibe la sociedad. Y por eso mismo en general a las lesbianas las maltratan más. Además existe el hecho de que en la práctica muchas mujeres lesbianas tienen actitudes que a la sociedad le parecen como de una mujer `machorra´ o masculina.. Hay un pensamiento machista, pero es el que domina al mundo todavía hoy, aunque está más arrinconado que hace 20 ó 50 años”, reflexionó Molina en su columna de los días jueves en Mañana Sylvestre.

“Pero, ¿por qué no hay tantos casos de chicas famosas jóvenes que hayan blanqueado una relación homosexual como en cambio sí viene pasando desde hace varios años con los hombres? Lo que ocurre es que el tema de que las mujeres tienen menos posibilidades y menos poder, ocurre en todos los ámbitos, incluso en el gay. La lesbiana está mucho más invisibilizada que el varón, e incluso está mucho peor vista hoy que el varón, salvo la lesbiana que no existe, que es mentira, que es la del porno heterosexual (en el porno masculino la lesbiana es una mujer que viene a calentar al tipo, y luego tiene relaciones con él). En el caso de Andrea Rincón esto no ocurre: ella reconoció que tiene otro gusto, lo que en la práctica significa que le gusta otra chica”, agregó.

Bisexualidad: ¿existe o no?

Hay una discusión de la bisexualidad desde hace como 40 años: ¿existe la bisexualidad, o no, o en cambio era una forma –en épocas muy represivas- de mostrarse un poco menos sucio que asumir la condición de gay, lesbiana o transexual, que eran como puertas mucho más radicales?

“Por ejemplo tomemos el caso de alguien como Julio Bocca: si bien el 99,9% de los bailarines clásicos en todo el mundo son gays, cuando se hizo público que era gay él en el programa de Lanata dijo “soy bisexual”, como una forma de decir “soy menos sucio de lo que creen”. Hoy esto nos parecería absurdo. Pero hace diez o doce años atrás era una forma bastante arriesgada de mostrarse en público, incluso de alguien que uno ya lo esperaba. Otro ejemplo es el de los cómicos argentinos famosos como Gasalla y Pinti, que nunca se dice que son gays, pero que nadie creería que no lo son… Lo mismo pasaba antes con Julio Bocca, y aún así aparecía en público diciendo que era bisexual”, indicó.

El héroe de acción

Para Molina hoy en día hay lugares como por ejemplo en el mundo del espectáculo donde no se puede ser gay. “Un actor que interpreta héroes de acción no puede decir asumirlo públicamente porque nadie le cree a un héroe de acción si él dice que es gay…; por otro lado tiene un público que 8 a 15 años y a esa edad los chicos se supone que creen que el héroe de acción es el macho perfecto y si el actor dice que es gay…”, finalizó.

Audio de la entrevista

Jueves 18 de febrero de 2016

Fuente Gustavo Sylvestre