El proyecto del Viaducto San Martín implicaría la demolición del edificio principal de este lugar emblemático. Late consultó sobre el tema a Ezequiel Semo y Ricardo Boyán, vecinos que trabajan activamente en la preservación de la memoria ferroviaria del barrio.

Ezequiel Semo es oriundo La Paternal, artista visual e integrante de la Agrupación Boletos Tipo Edmondson (ABTE), un colectivo de arte que desde 1998 reflexiona sobre los espacios ferroviarios trabajando desde la cultura y la realización gráfica.

En julio del 2003, cuando la concesión todavía estaba en manos de la empresa privada Metropolitano, este grupo realizó el primer trabajo de restauración de los carteles de la Estación La Paternal, que estaban totalmente abandonados. En aquella oportunidad, repintaron y señalizaron el letrero del andén con dirección a Pilar -extremo Villa del Parque- con los colores que llevó el Ferrocarril San Martín estatal entre 1969 y 1993.

En 2015 restauraron el otro cartel del andén con sentido a Pilar, el más cercano al paso a nivel de la calle Trelles. De todos, éste era el letrero que conservaba una fisonomía más similar a la de su versión original. Lo repintaron en la estación y lo encadenaron a la reja. A las pocas semanas notaron que ya no estaba más.

Los carteles habían sido desmontados y retirados por la empresa constructora que elevó los andenes. ABTE los recuperó de una pila de chatarra en un depósito de Santos Lugares y volvió a restaurarlos. Hoy esos carteles forman parte del patrimonio del Museo Nacional Ferroviario Scalabrini Ortiz.

El sábado pasado, durante los festejos por los 113 años de La Paternal, Ezequiel junto a otro vecino del barrio, el arquitecto Ricardo Boyan, llevaron a cabo un nuevo trabajo de restauración sobre el cartel que trabajaron en 2003. Ricardo, por medio del oficio de la herrería, fue quien reparó el marco de uno de los carteles y propuso la idea de repintarlo a la vista de todo el barrio.

En ese contexto, Ezequiel y Ricardo alertaron a los vecinos sobre el peligro de demolición que corre el edificio principal de la estación La Paternal a causa de la obra civil del Viaducto San Martín, proyecto sobre el cual advierten que “atenta contra la historia, la memoria y la identidad del barrio”.

Ezequiel sostiene que “las estaciones de tren guardan la energía fundacional de barrios y pueblos y representan un patrimonio de la arquitectura industrial en Argentina que el proceso de modernización del espacio ferroviario tiene que preservar”. Y agrega: “El Gobierno de la Ciudad, Trenes Argentinos, AUSA y la empresa constructora tienen que respetar la identidad del barrio”.

Por su parte, Ricardo revela que en relación a la obra del Viaducto, la situación es de “total incertidumbre”, ya que a los vecinos no les dieron “ninguna información técnica sobre el proyecto”.

Ambos concuerdan en que lo tradicional y lo moderno podrían convivir en la nueva estación. Para Ricardo, una posibilidad podría ser la instalación de un polo cultural en el antiguo edificio, porque si “hay voluntad real, se pueden preservar los galpones y las bodegas, que es donde está el origen del barrio”.

Ezequiel coincide en que, con el acompañamiento de una política de Estado, la cultura representa una verdadera oportunidad: “Este es un punto neurálgico del barrio, pero hoy en día  la estación es un lugar olvidado, que desde la desindustrialización del país se empezó a abandonar cada vez más. La cultura es una inversión a futuro que nos permitiría revalorizarlo”.