En el día de hoy, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich junto a parte de su gabinete y al jefe de la Prefectura Nacional Argentina realizaron una conferencia de prensa. La misma fue organizada con la clara intención de atacar a la organización social “La Garganta Poderosa” y de desacreditar a sus integrantes ante la sociedad.

Tal como expresó el CELS, el ataque de la ministra “tiene la clara intención de deslegitimar a la organización territorial que viene denunciando un recrudecimiento de la violencia por parte de la Prefectura Naval Argentina en los barrios del sur de la Ciudad de Buenos Aires y la falta de respuesta estatal.”

Pero es fundamental recalcar que también se debe a una reacción ante el “juicio oral que se está llevando a cabo en este momento ante el TOC 9 contra seis agentes de la Prefectura acusados por las violaciones a los derechos de Iván Navarro y Ezequiel Villanueva Moya, quienes fueron privados de la libertad, llevados a la vera del Riachuelo y torturados allí, en septiembre de 2016.”

El Centro de Estudios Legales afirma que “las pruebas de esos hechos son contundentes y los testigos relataron la reiteración de estas prácticas de hostigamiento a los jóvenes de esos barrios y su recrudecimiento en las últimas semanas.”

El camino por el que ha optado el gobierno y sus autoridades es el de avalar  el comportamiento de las fuerzas de seguridad como grupos de choque en lugar de fuerzas profesionales al servicio de una república democrática.

De esta manera, la ministra Bullrich intentó estigmatizar a una organización social vinculándola con el narcotráfico, figura utilizada para la construcción de un enemigo interno cuando paradójicamente el intendente de Cambiemos en la Ciudad de Paraná fue acusado de ser narcotraficante.

En definitiva, el CELS expresó que “este ataque a La Garganta busca deslegitimar los testimonios de las y los habitantes de los barrios populares que denuncian los abusos de las fuerzas de seguridad e intenta poner en duda los procesos judiciales existentes.”

Como compañeros en la tarea del periodismo barrial,  quienes hacemos Late Paternal extendemos un fuerte abrazo solidario a la organización La Poderosa y manifiesta su repudio frente al hecho de que la autoridad civil a cargo de todas las fuerzas de seguridad federales se encuentre abocada “a intentar amedrentar a las organizaciones sociales” en lugar de desempeñar debidamente sus funciones.