El gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia fracasaron en Cuba un nuevo intento de firmar un acuerdo sobre los puntos alcanzados hace seis meses, aunque coincidieron en que “la esperanza de paz se acrecienta” y hablaron de extender la fecha límite a junio próximo.

“No vamos a llegar a acuerdos de cualquier manera”, señaló al leer el comunicado el jefe de la delegación negociadora gubernamental, Humberto de la Calle, flanqueado por el resto de los delegados. “Para el gobierno el acuerdo que se logre no puede ser un acuerdo cualquiera. Tiene que ser un gran acuerdo, el mejor acuerdo posible para los colombianos”, que “permita poner fin al conflicto en condiciones de seguridad para todos”, remarcó.

De la Calle enfatizó, citando al presidente Santos, que ese acuerdo significa romper “de una vez y para siempre el vínculo entre política y armas” y encarar un proceso de desarme que contemple “su destrucción, la clausura de fábricas de armamento no convencional y el abstenerse de nuevas compras de armas y pertrechos”.

Ese desarme es para el gobierno una “condición” para la aplicación de los acuerdos de justicia transicional, para la incorporación de los guerrilleros desmovilizados a la vida civil y para “su participación en la vida política”.

“Un acuerdo que abra las puertas de la reconciliación” y que “no fomente la venganza y el odio”, porque “tenemos suficiente odio en Colombia” y “es el momento de tener grandeza cono Nación”, agregó y aseguró que van a “agotar todos los esfuerzos posibles para lograr un acuerdo final, pero esto exige decisiones prontas”.

Fuente Página 12 Últimas Noticias