En la mañana de ayer, se concretó la visita de Horacio Rodríguez Larreta al Colegio Claret. Al salir de la reunión, el jefe de Gobierno porteño recibió cuestionamientos por parte de vecinos autoconvocados y de los padres de las escuelas públicas aledañas.

Muchos de los presentes manifestaron su descontento por el lugar elegido, al tratarse de un instituto privado y de orientación religiosa. Cuando le preguntaron sobre los motivos de la elección por sobre un colegio público, el jefe de Gobierno porteño se limitó a responder: “Porque es lo mismo”.

Un gran número de padres de las escuelas públicas aledañas se presentaron con cartulinas que manifestaban las demandas que desde hace  tiempo esperan una respuesta por parte del gobierno porteño. Tal es el caso de la Escuela República de Ecuador, donde vienen reclamando hace una década la instalación de un semáforo en la esquina de Espinosa y Trelles. Cuando un alumno le acercó un volante donde se plantea la el problema, Rodríguez Larreta no lo recibió.

También se hicieron presentes miembros de la comunidad educativa de la Escuela Provincia de Mendoza, que desde hace casi cien años funciona en un edificio alquilado y demanda la compra del mismo junto con la ampliación de la plazoleta Raymundo Gleyzer, para que los chicos puedan disponer de un espacio al aire libre destinado a los recreos y al desarrollo de las clases de Educación Física. Ante este planteo, Larreta respondió “Nadie pidió eso en la charla de recién”, intentando desconocer una demanda histórica del barrio.

En un momento se acercó al grupo una mujer de la comitiva diciendo que el jefe de Gobierno los iba recibir, algo que finalmente no se concretó.