Este sábado, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, visitó el Colegio Cabrini  para escuchar los reclamos y propuestas de los vecinos y vecinas de los barrios de La Paternal y Villa Mitre. El titular del Ejecutivo porteño volvió a elegir una institución educativa de gestión privada y no un establecimiento público, tal como había hecho en julio del año pasado cuando visitó el Instituto Claret.

Entre los reclamos más sobresalientes, se encuentran los referidos a salud y educación. Los representantes de las cooperadoras de escuelas públicas solicitaron la modificación de la ordenanza N° 35.514 para brindarles a estas asociaciones más incumbencia en materia de gestión. También pidieron que se haga efectivo el normal funcionamiento del Programa Senderos Seguros. Asimismo, los padres del Colegio Huergo expresaron otras demandas como el escaso desarrollo en Informática y la falta de personal a causa de recientes despidos.

En lo que respecta a cuestiones de salud pública, los vecinos destacaron la apertura del Centro de Salud ubicado en el edificio de la ex Liga Israelita, aunque presentaron quejas por las deficiencias en la atención y la falta de acceso a turnos. Por su parte, los trabajadores del Hospital Tornú manifestaron su preocupación por la merma en la calidad de la atención  a raíz de la falta de compra y renovación de equipamientos e insumos y del deterioro en las condiciones edilicias y ambientales de trabajo.

A su vez, Rodríguez Larreta informó que existen problemas presupuestarios en lo referido a políticas de fomento de la conectividad e inclusión digital como el Programa +Simple -que este año entregó 100.000 tablets por sorteo a adultos mayores- y el Plan Sarmiento. En este último punto, se solicitó la renovación de equipos y la inclusión de los jardines de infantes en el Programa.

Finalmente, el jefe de Gobierno anunció un endurecimiento en el control del espacio público para reducir la venta callejera, utilizando la fuerza pública para desalojar a los manteros senegaleses. Esto pudo constatarse casi inmediatamente, ya que a las pocas horas en el barrio de Flores la Policía de la Ciudad -en un fuerte operativo que involucró cerca de 300 efectivos- reprimió brutalmente  a alrededor de 500 personas que cortaban la Avenida Avellaneda para exigir la libertad de cinco trabajadores de esa nacionalidad que fueron detenidos el día anterior, “uno de los cuales fue atropellado por un auto y se encuentra internado en grave estado” en el Hospital Alvarez, según informó el secretario general de Vendedores Libres Omar Guaraz.