Los gobernadores peronistas y la gran mayoría de los senadores del bloque PJ-Frente para Victoria pusieron un freno a la reforma política impulsada por Cambiemos, que incluía la implementación de la Boleta Única Electrónica (BUE), de cara a las elecciones legislativas de 2017. Esto significa un duro revés no sólo para Mauricio Macri, sino también para Miguel Ángel Pichetto que, junto con Juan Manuel Abal Medina, Dalmacio Mera y Rodolfo Urtubey, era uno de los pocos defensores del proyecto al interior de su bancada y de esta manera ve erosionado su liderazgo como presidente de bloque.

Luego de la reunión entre los mandatarios y los representantes de las provincias en el Congreso -la cual duró más de tres horas y, según trascendidos, habría transcurrido en un clima de tensión-, el bloque de senadores del PJ-FpV emitió un comunicado con los siguientes puntos acordados:

  • Se recogieron las objeciones que los expertos informáticos presentaron en las reuniones de Comisión, en cuanto a la alta vulnerabilidad de algunos de los métodos electrónicos propuestos, lo cual determina la imposibilidad del apoyo al proyecto tal cual fue aprobado por Diputados.
  • Se coincidió en la valoración positiva de incorporar de manera gradual tecnología que facilite la competencia electoral, identificando métodos que ofrezcan plena confiabilidad de transparencia para la expresión de la soberanía popular.
  • Se expresó la necesidad de que todo proceso de reforma en cuanto a la forma de votación de los argentinos cuente con el consenso y el acuerdo de las distintas fuerzas políticas, en el marco de un debate profundo que descarte todo tipo de ventajas unilaterales.
  • Se abordó de manera prioritaria y extensa la preocupación central de gobernadores y senadores respecto a la critica situación económica y social que atraviesa las provincias, en relación al empleo, la obra pública y la perdida de poder adquisitivo del salario de los trabajadores formales, informales y desocupados perceptores de asignaciones sociales.
  • Como conclusión, el bloque de senadores del PJ-FpV seguirá analizando herramientas que permitan mejorar el sistema electoral, garantizando plena confiabilidad de resultados y facilitando la competencia política de todas las fuerzas democráticas que participan de la política argentina.

Una victoria de Juan Cabandié

Quien salió airoso y fortalecido de esta disputa alrededor de la reforma electoral es el diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires e integrante de la mesa de conducción de La Cámpora, Juan Cabandié, quien se opuso de manera enérgica a la implementación de la BUE no sólo en el plenario de comisiones y en el debate librado en el recinto de la Cámara de Diputados, sino también en distintos foros y encuentros realizados en ámbitos académicos y que contaron con la participación de especialistas informáticos como, por ejemplo, los representantes de la Fundación Vía Libre.

Los argumentos esgrimidos por el legislador se centran principalmente en que el sistema del voto electrónico no garantiza ni el secreto del sufragio, uno de los principios elementales de la Ley Sáenz Peña, como tampoco la seguridad en la transferencia de datos, debido a que la BUE contiene un chip de identificación único por radio frecuencia (CHIP RFID), seriado de fábrica, que puede ser vulnerado por cualquier persona para acceder rápida y fácilmente a la información sobre la decisión del sufragante. Esto representa un peligro exponencial ya que, violando este principio de confidencialidad y accediendo a información sensible sobre la voluntad del electorado, se podrían emplear distintas maniobras y artilugios para condicionar o influenciar su decisión en una futura elección.

Por este motivo, el sistema de voto electrónico es fuertemente cuestionado por los especialistas y ha sido abandonado por los países más avanzados del mundo en materia de seguridad informática. Por ejemplo, en Alemania se lo considera inconstitucional y sólo Estados Unidos utiliza parcialmente alguna forma de voto electrónico, sistema que presentó muchas falencias durante la última elección presidencial.