Muchos países tienen ley de derribos, algunos países que se oponen aducen que puede haber errores pero creo que el control del espacio aéreo sin ley de derribo es imposible materializarlo en forma eficaz porque se detecta pero luego no se actúa”, sostuvo Martín Balza sobre el decreto que permite el derribo de aviones en el espacio aéreo nacional en el marco de la Emergencia en Seguridad Pública, dispuesta por la actual gestión.

“El radar determina el blanco, en forma tridimensional, midiendo distancia dimensión y altura, pero no tiene impacto si no hay un medio para hacerlo efectivo”, dijo y agregó que la ley de derribo “es un complemento para controlar en forma efectiva el espacio aéreo” argentino.

De acuerdo con el comunicado oficial, la decisión adoptada “va en sintonía con las metas esenciales de luchar contra el narcotráfico y otro tipo de delitos graves”. Contempla la aprobación de Reglas de Protección Aeroespacial, cuya autoridad de aplicación serán las FFAA, orientadas a identificar, advertir, intimidar y hacer uso de la fuerza en el espacio aéreo argentino. Serán declaradas “hostiles” las naves que pudieran “perturbar, poner en riesgo o causar un daño” en el territorio nacional.

Balza aseguró que “el narcotráfico es un flagelo que afecta a Latinoamérica y a toda la humanidad. Sabemos que Colombia, Perú y Bolivia son los 3 principales productores del clohidrato de cocaína en Sudamérica y Paraguay lo es de la marihuana, Sin embargo el consumidor número 1 del mundo es EE.UU. y desde hace un siglo no puede solucionar el problema de la droga que ingresa a ese país, de donde salen dólares en cash y se lava dinero”.

“Con el narcotráfico se asocian delitos como el terrorismo, la trata de personas, el lavado de dinero, el sicariato, penetra en todo. Pero al ser delitos transnacionales debe haber acuerdo internacionales serios entre los países”, consignó.

El exJefe del Ejército, de visita en Radio Del Plata repasó sus memorias en extensa charla con Gustavo Sylvestre, sobre los últimos 50 años de historia política del país. Además recordó su experiencia de trabajo con los presidentes Alfonsín y Menem y los momentos duros que vivió durante las asonadas militares en fines de los ´80 y la última en diciembre de 1990, protagonizada por Seineldín.

El exdiplomático está presentando por estos días su último libro, denominado Bitácora de un soldado: Mis memorias de Perón a Kirchner”.

Audio de la entrevista

Miércoles 20 de enero de 2016

Fuente Gustavo Sylvestre