“Balca estuvo en La Rosada y se sentó en el famoso sillón presidencial. Es el primer perro de la historia argentina que llega a ese lugar. Estamos muy orgullosos de él”

Aquí

sentenció Mauricio Macri. Y estamos de acuerdo.
Y ya extrañamos su ausencia toda vez que el lugar que dejara el hermoso perrito ha sido nuevamente ocupado por un animal, pero de los peligrosos. Algo así como un mono (y que nos disculpen esos promates por la alusión) con navaja -que en este caso no podemos decir sea el primero en haber llegado a la primera magistratura del país-.
 

Fuente: El Aguante Populista