“En la madrugada del sábado, a las 0:59 horas recibimos en el frente del local, 5 impactos de un arma de fuego de grueso calibre, de los cuales balística encontró 4 casquillos. Se trata de un arma de guerra, una Itaka 1270”, relató Marina Santoro, concejal del FpV en Mar del Plata, y presidenta de la comisión de Derechos Humanos de legislatura local.

“Es un atentado gravísimo, gracias a dios no tenemos que lamentar ningún daño físico, solo daños materiales, se rompieron todos los vidrios. De milagro no tenemos que lamentar ninguna muerte”, recalcó la dirigente del FpV sobre el atentado al local ubicado en 9 de Julio y 20 de Septiembre en pleno centro marplatense.

“Fue una ráfaga perfecta a una altura de no más de 1 metro, con lo cual, indica la acción violenta, y sumamente organizada, ya que usaron un arma de guerra”, consignó.

Luego, en Radio Del Plata, vinculó el hecho a una escalada de violencia verbal que a su juicio nace desde el propio tono discursivo del Gobierno nacional.

“Todos los argentinos desde el 10 de diciembre vivimos un clima de intolerancia, de odio, que no colabora y que es caldo de cultivo para este tipo de acciones violentas”, remarcó Santoro.

A su vez, habló de los últimos hechos de violencia protagonizados por sectores radicalizados de la ciudad como el ataque a un activista gay, y a un bar referente de la diversidad sexual, hechos por los cuales se han detenido a tres personas vinculadas al movimiento Bandera Negra.

Como así también a las pintadas xenófobas y racistas en el Base Naval y en el centro de residentes bolivianos, que se le adjudican al Fondo Nacional Patriótico.

“El discurso de Macri del 1° de marzo no colabora con la tolerancia y el diálogo que proponía en la campaña, y lo único que colabora es en la estigmatización, en la violencia, en construir una imagen negativa que hace que estos grupos violentos sientan impunidad para actuar”, cerró.

Audio de la entrevista

Lunes 7 de marzo de 2016

Fuente Gustavo Sylvestre