El país
Quizás la más numerosa de una larga serie de marchas masivas, la concentración que el jueves dejó chica la Plaza de Mayo resaltó la íntima relación entre la memoria de las violaciones a los derechos humanos en la dictadura con la defensa de los derechos conquistados en los últimos años. Los despidos y la caída del poder adquisitivo como símbolo de un posible nuevo ciclo de exclusión se reflejó en el lugar que ocuparon los gremios y sus dirigentes. El papel de los medios dominantes y las consecuencias políticas de los actos de masas.

Fuente Página 12