La presencia de la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, popularmente conocidos como Claretianos, en La Paternal es histórica. Forman parte activa de la vida de nuestro barrio desde 1926, cuando iniciaron la construcción de una capilla donde hoy se encuentra la Iglesia de la Consolata.

Frente a lo ocurrido con la desaparición forzosa de Santiago Maldonado, la congregación, por medio de su Área de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JUPIC), ha expedido un documento donde deja en claro su postura ante el mencionado acontecimiento. Reproducimos el texto que lleva la firma de los Misioneros Claretianos San José del Sur.

 

Información para compartir y dialogar.

Material de apoyo a la acción de solidaridad por la Aparición con Vida de Santiago Maldonado

Breve reseña

Santiago Maldonado, un joven de 28 años, nacido en La Plata, desde hace unos mese vivía en la localidad del Bolsón (Pcia de Río Negro). Allí sostenía su austera vida gracias a su trabajo: confeccionando y vendiendo artesanías, haciendo tatuajes, etc. De sensibilidad social muy desarrollada, siempre se sumaba a causas de diversos colectivos, entre ellos, la reivindicación de derechos del pueblo mapuche.

El primero de agosto en horas de la tarde, Santiago se entero que la Gendarmeria Nacional estaba ingresando intempestivamente al Pu Lof en Resistencia Cushamen (Chubut) donde mayoritariamente se encontraban mujeres y niños mientras el resto de los miembros eran reprimidos al pedir por la liberación de su llonco, Facundo Jones Huala frente al juzgado federal de Bariloche. Al escuchar esto Santiago sale hacia el Lof. Allí se encuentra con una represión muy violenta de Gendarmería, que a pesar de tener unicamente ordenes para despejar la ruta ingresó a la comunidad disparando y persiguiendo a todos lo que estaban en el lugar. En ocasión de ese operativo, según los miembros del Lof -quienes presenciaron los hechos- , Santiago fue detenido por la Gendarmería y desde entonces, esta desaparecido.

Algunos puntos de nuestro posicionamiento

. El Estado es responsable. La fuerzas de seguridad que dependen directamente del poder ejecutivo (ministerio de Seguridad) son las que intervinieron en la represión a la comunidad y a las que se llevaron a Santiago. La demora en activar las pericias y la investigación así como el encubrimiento a la Fuerza (hasta hoy no se quiere pasar a disponibilidad a ninguno de los gendarmes que intervinieron en el operativo) agravan la responsabilidad estatal.

El Estado actuó para secuestrara a Santiago y ahora -consecuentemente- no actúa con la celeridad ni la eficacia necesaria para que aparezca con vida.

La responsabilidad del Estado no es sólo política, sino también penal.

. El caso Santiago Maldonado tipifica dentro de lo que se considera Desaparición forzada de persona. Según la convención internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas de las Naciones Unidas, una desaparición forzada es “el arresto la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado o sean personas o grupos de personas que actúan con autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida, sustrayéndolo a la protección de la ley”. Tal como surge de esta definición, la configuración de dicho delito NO requiere “plan sistemático” que se viene repitiendo en los medios hegemónicos. Además, esta figura, como todo delito en que se sospecha actuaron agentes del Estado, exige no sólo la puesta a disposición de toda la prueba en su poder, sino que ademas que la propia agencia estatal debe probar que no actuó por afuera de los márgenes de la ley (se invierte la carga de la prueba).

. Dijimos NUNCA MÁS. La Argentina, como otros países de latinoamericano, vivió una dictadura Cívico-militar-eclesiastico-empresarial sangrienta, que desplegó Un plan sistemático de muerte, desapariciones, secuestros, torturas. Luego de recuperada la democracia, continuaron existiendo casos de Desapariciones Forzadas, Secuestros, Torturas y Muertes, ya que el aparato represivo del Estado nunca fue completamente desmantelado y se activo con diferente intensidad en los últimos 35 años. Si bien no hubo planes sistemáticos, los casos de gatillo fácil, las torturas en comisarias, la enorme cantidad de mujeres desaparecidas, las violentas represiones en el campo y en la ciudad, nos retrotrajeron más de una vez a épocas oscuras de nuestra historia. Nos parece mentira que en Democracia debamos salir a las calles a exigir Aparición con Vida.

Dijimos NUNCA MÁS.

. el reclamo de fondo es el reparto/relación con la tierra y los derechos ancestrales del pueblo mapuche. La desaparición de Santiago se da en el marco de un reclamo territorial y esto hace parte de la discusión que define el modelo de país y de sociedad que queremos. De quien es la tierra? ¿De quien la compra? ¿De quien la trabaja? ¿De quien la ocupó desde siempre? Y otras preguntas… ¿Que relación con la tierra aparecen en este conflicto de intereses? ¿Para que quiere la tierra el capital extranjero y extranjerizante en la Patagonia? (Benetton, Lewis, etc) ¿Para qué la quiere el pueblo Mapuche?

No es menor el dato que indica que desde 2006 este en vigencia la ley 26.160, una norma para relevar tierras y conflictos con los pueblos originarios. Hubo dos prorrogas para realizar estos relevamientos: en 2009 y en 2013. La última prorroga vence el 23 de noviembre de este año. Los grandes capitales y terratenientes están muy interesados en que NO se prorrogue, ya que es ese caso, recrudecerán los desalojos dado que esta “traba”ya no existirá.

. No caemos en la trampa del “uso político” de esta causa. Una desaparición forzada es un hecho que nos conmociona, que nos impulsa a una solidaridad que no reconoce banderas partidarias, sino que interpela la forma más básica y esencial de la compasión: falta un hermano y necesitamos que aparezca. Que algunos sectores utilicen estas y otras causas, no es novedad, pero no queremos que sea el criterio para nuestra abstención o indiferencia.

Algunos datos y aspectos distintivos de este caso

Seguimos exigiendo la aparición con vida de cada compañerx desaparecidx (en Dictaduras y Democracias, más públicos o invisibilizados) . En el caso que nos ocupa aquí y ahora es el de Santiago Maldonado, cuya desaparición forzada incluye la acción y responsabilidad directa del Estado. Además, junto con los organismos de Derechos Humanos detectamos una serie de elementos de contexto demasiados coincidentes con la lógica y el tratamiento que a estos casos daban las Dictaduras, a saber:

. Negacionismo. El gobierno niega la Desaparición, niega su responsabilidad, se niega a avanzar en la investigación ante los desesperados pedidos de la familia, los Organismos de Derechos Humanos y el pueblo que se ha expresado profusamente en las calles. Se niega a seguir la linea de investigación más firme y plausible, diciendo que es necesario considerar todas las hipótesis (y entonces, se pierde más tiempo y no se avanza en ninguna), tergiversa los hechos y manipula los datos ya incorporados a la causa judicial. Esto lo denuncia no sólo la familia de Santiago y sus abogados sino también los organismos DDHH intervinientes.

. Distorsión de la información/calumnias/versiones falsas/corrimiento del eje de discusión. Los medios masivos de comunicación están desplegando un papel vergonzoso: inventando versiones, fomentando la confusión, asociando este reclamo con banderas políticas, calumniando a Santiago y su familia. El Poder se regodea en estas versiones, las refuerzas y las hace suyas.

. Creación de un enemigo interno y reforzamiento de la “teoría de los dos demonios”. Ante la opinión pública se requiere presentar al pueblo Mapuche y sus organizaciones como grupos que proponen el sabotaje y la violencia como vía de acción, como grupos que quieren crear Estados Paralelos, que reclaman lo que no es justo y entonces, perjudican a los “argentinos”. A la vez, de boca de la Ministra de Seguridad, hubo que volver a escuchar que “ni los ángeles son tan ángeles ni los demonios tan demonios”, dejando la puerta abierta a un subjetivismo inadmisible cuando se trata de analizar lo ocurrido durante la última Dictadura Militar, período durante el cual hubo un sólo demonio y fue aquel que, en el cuerpo del Estado, desapareció, torturó y mató compañerxs.

A los innumerables reclamos de la sociedad civil, organizaciones sociales, movimientos, organismos de Derechos Humanos, Iglesias de diferentes denominaciones, partidos políticos y comunidad internacional, queremos remarcar que la Iglesia Católica Argentina -cuyo comportamiento mayoritario fue de silencio durante las desapariciones de la dictadura- en este caso si se ha expresado.

Como Cristianos y Claretianos, animadores del área de JUPIC, nos sentimos llamados a sumar nuestra voz y nuestro compromiso. La historia no nos pasa por el costado, somos parte ella, la transitamos juntos y en solidaridad con quienes sufren, tal como hizo Jesús.

En la Carta Circular “Llamados a irradiar la alegría del evangelio en el mundo de hoy”, el P. General nos pide involucrarnos en iniciativas por Justicia, la Paz y los Derechos Humanos, allí donde estos son conculcados” (32).

En eso queremos estar.

¿Donde está Santiago Maldonado?

¿Chew mvley Santiago Maldonado?

Área de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JUPIC)

Misioneron Claretianos San José del Sur.