La crisis petrolera mundial, que se traduce en la fuerte baja de precio del crudo, posee sus particularidades en la Argentina. Con el objetivo de desacoplar hacia el interior del país el contexto internacional adverso, la administración de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner aplicó un precio sostén –por encima del valor internacional- para que las principales operadoras del país, en particular YPF, siguieran invirtiendo en producción y exploración, y de esa manera arrastrar al conjunto de las empresas que operaban en el país.

Entre 2014 y 2016, el precio del barril de crudo tuvo una depreciación del 88,6 por ciento. Pero a partir del valor sostén aplicado por el anterior equipo económico, se logró mejorar la ecuación de las operadoras. El desacople se estipuló en 77 dólares por barril para el crudo extraído en la cuenca neuquina, y para el petróleo tipo Escalante, obtenido en la Cuenca San Jorge (Santa Cruz y Chubut), el barril se fijó en 63 dólares, aproximadamente.

Así fue como en 2015, YPF registró una suba del 3 por ciento en su producción, con un incremento del 2,1 por ciento en la producción de petróleo y otro 4,1 por ciento en gas. El año pasado, la empresa insignia de la Argentina perforó un total de 934 pozos, de los cuales 250 fueron no convencionales.

La producción de tight gas (gas no convencional) proveniente de la formación Lajas alcanzó un promedio diario de 4,3 millones de metros cúbicos diarios, lo que significó un aumento del 22 por ciento respecto del promedio diario del año 2014.

La fijación de ese precio sostén se justificaba también por la existencia de un marco normativo, sancionado en 2012, que estableció un Régimen de Soberanía Hidrocarburífera y se declaró de interés público la actividad. Una de las primeras decisiones del actual ministro de Energía, Juan José Aranguren, ex Gerente general de Shell, fue disolver la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica de dicho régimen. Y la segunda decisión fue modificar el esquema de precios sostén, al reducirlo un 13 por ciento para el crudo extraído en Neuquén (el barril quedó en 67 dólares), y un 18 por ciento para el crudo tipo Escalante (54,60 dólares).

Esta decisión repercutió en todas las operadoras. En Chubut, PAE y Tecpetrol negociaron con el actual Gobierno nacional un mayor subsidio para el crudo de exportación. En Santa Cruz, la empresa con capitales chinos (CNOOC), británicos (British Petroleum) y argentinos (Bridas-Bulgheroni) paralizó toda su operación.

“Hoy el precio sostén es insuficiente. Para Santa Cruz, donde hay yacimientos maduros que requieren explotación secundaria y terciaria, hace que el precio fijado por Aranguren sea inferior al costo de producción. Encima, no hay explicación para que a Santa Cruz le hayan bajado el precio sostén más que a otras provincias”, reflexionó ante TiempoSur un funcionario del Gobierno provincial, especialista en temas energéticos.

Preguntas

Los cuestionamientos que se abren son los siguientes: ¿Cuál es el objetivo de haber reducido el precio sostén? ¿Se busca bajar, solamente, el gasto público en la Argentina? ¿O es una decisión que apunta a desregular el mercado de hidrocarburos? Desde un punto de vista de costo-beneficio, es verdad que hoy resulta más económico importar crudo. ¿Pero quiénes se beneficiarían con esa decisión?

“La idea del precio sostén era para alcanzar la soberanía energética, para que la crisis no golpeara tan fuerte a este sector, para que YPF siguiera apostando por Vaca Muerta. Pero una cosa es mantener la producción y otra invertir más”, manifestó a TiempoSur el director  del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad, Víctor Bronstein.

La actual política energética ya tuvo dos cambios radicales frente a la anterior gestión: a mediados de febrero, se licitó la importación de dos barcos de crudo. El concurso lo ganó una subsidiaria de Shell. Por otro lado, Aranguren ya adelantó a principio de año que su objetivo será llevar el precio interno lo más cerca del internacional. El precio sostén fijado por el ministro de Energía vence el primero de enero de 2017.

El segundo cambio es que YPF anunció un recorte del 25 por ciento en sus inversiones, además  del levantamiento de equipos “en Neuquén y otras zonas” y un freno en el desarrollo de Vaca Muerta. Esto fue anunciado el viernes por Miguel Galuccio, CEO de la compañía.

Si YPF era la empresa insignia que empujaría al resto de las operadoras a invertir en la Argentina, ahora las cosas parecen tomar  otro rumbo.

Una oportunidad

El manejo de los hidrocarburos sigue en manos de las provincias, por mandato constitucional. Algunos analistas consultados por TiempoSur indicaron que dicho contexto adverso podría ser una oportunidad para la provincia. ¿De qué manera? A partir de la exploración de sus recursos de gas convencional, que tiene tanto en la Zona Sur como en la Norte.

En la provincia se generan aproximadamente 6 millones de metros cúbicos diarios. La producción mensual ronda los 215 millones de metros cúbicos. En la zona Norte de la provincia se han descubierto interesantes yacimientos de gas convencional, cuyo costo de extracción es más económico que el tight gas de Vaca Muerta, por eso no pocos analistas consideran una oportunidad para la provincia el actual escenario.

Otro dato interesante es que el precio del millón de BTU en la Argentina está en torno de los 5,17dólares, mientras que si se trae por barco regasificador, habría que pagar 5,30 dólares por millón de BTU, como por ejemplo el gas que se le comprará a Chile, que si bien ingresará al país por gasoducto, es gas que el país trasandino tuvo que importar primero y regasificar en su país.

Es decir que tal cual están echadas las cartas hoy, Santa Cruz cuenta con un potencial relevante en gas. Además, la provincia posee el Gasoducto General San Martín que transporta el gas desde Tierra del Fuego hasta Buenos Aires. Además, ese gas podría quemarse en energía y subirse al sistema interconectado.

Este año, la provincia recibirá en concepto de regalías y canón hidrocarburíferos aproximadamente 5000 millones de pesos. Las inversiones en el sector tardan en ofrecer resultados.

De encarar un plan de explotación de gas convencional, en tres años la provincia podría ver los frutos de esa inversión, con la posibilidad de reconvertir su esquema productivo y transformarse en una provincia gasífera.

Contexto internacional

La fuerte baja del precio del crudo, al margen de cualquier argumento conspirativo, podría explicarse por los desarrollos de recursos no convencionales en Estados Unidos, que logró una tecnología económica para sus explotaciones. Las inversiones norteamericanas aumentaron los volúmenes de producción en el mundo, tirando a la baja el precio del crudo. Luego, el menor ritmo de crecimiento de China, uno de los principales países importadores de energía, ha hecho que la sobreoferta de crudo no encuentre demanda. Se calcula que en el mundo hay 600.000 trabajadores vinculados a los sectores hidrocarburíferos. El actual escenario de crisis ya produjo aproximadamente 74.000 despidos en todo el mundo, un 12 por ciento del total de trabajadores del sector a nivel mundial. Lo paradójico del asunto es que Estados Unidos también se vio perjudicado. En 2014 tenía 1900 equipos activos. Actualmente posee menos de 600 equipos.

Claves

*Por la baja del precio sostén, YPF recortará sus inversiones en un 25 por ciento. Si bien esto repercutirá en todo el sector, podría ser una oportunidad para Santa Cruz.

*La provincia recibirá este año 5000 millones de pesos de regalías hidrocarburíferas

*Por mes, se producen localmente 215 millones de metros cúbicos de gas.

*Santa Cruz posee importantes reservas de gas convencional en la Zona Norte

*Con inversiones sostenidas en la producción de gas, en tres años la provincia podría modificar su esquema productivo.

*El precio del gas en boca de pozo es de 5,17 dólares el millón de BTU, mismo valor que a nivel internacional.

*La provincia cuenta con el Gasoducto General San Martín para transportar su producción. Además, podría quemarse este recurso en energía y subirlo al interconectado.

Sebastián Premici

Fuente TiempoSur


Fuente Cynthia Garcia