Se realizó ayer la Marcha Federal Universitaria con una nutrida convocatoria de docentes, no docentes y estudiantes de todas las universidades del país. La convocatoria fue el resultado de una fase más del plan de lucha que el sector viene oponiendo a la magra paritaria que el gobierno cerró unilateralmente el 28 de febrero y a los recortes presupuestarios votados por el Congreso.

Desde principios de año, los gremios y centros de estudiantes vienen acordando acciones como clases públicas, acciones de visibilización del conflicto y jornadas de paro, como la que se llevó a cabo la semana pasada a lo largo de seis días. Como denunciaron los oradores de la convocatoria, que confluyó frente al Ministerio de Educación, el conflicto no es sólo salarial, ya de por sí grave, sino que tiene la impronta del ajuste sobre el presupuesto para la ciencia y la investigación.

Vale recordar que la alianza Cambiemos propuso, antes de la segunda vuelta electoral de 2015, duplicar el presupuesto en ciencia y tecnología. Lo cierto es que en el primer año se impidió el ingreso de 500 investigadores al CONICET y este año el recorte es parte del presupuesto nacional. Del mismo modo, al calor de la pregunta del por entonces candidato Macri “¿Qué es esta locura de universidades por todos lados?”, las universidades del conurbano fueron las que recibieron el ajuste más virulento, al punto de no poder pagar las cuentas de los servicios.

Carlos De Feo, secretario general de CONADU, una de las confederaciones convocantes, llamó en su discurso a la “unidad de los trabajadores para derrotar al gobierno en las elecciones”, como una manera de asumir la dimensión política que tomó el conflicto. Seguidamente, denunció un objetivo disciplinador del gobierno, que además tiene “la intención de entregar los estudios universitarios a la actividad privada e introducir, en lo que quede de la universidad pública, las lógicas de mercado”.

A su turno, Luis Tiscornia, de CONADU Histórica, aseguró que “mientras exista un injusticia va a haber lucha, va a haber reclamo y acá hay un injusticia sobre nuestros salarios, sobre la educación y sobre la universidad pública”.

En los próximos días se anunciarán nuevas reuniones con el ministro Esteban Bullrich, aunque trascendió que no estaría dispuesto a modificar su propuesta de aumento salarial del 18%.